22 junio 2015

EL ERROR DE DESCARTES

El último capítulo de la quinta temporada de “Juego de tronos” (Canal+ Series) nos regaló la muerte de algunos personajillos repugnantes y nos escupió a la cara la muerte de uno de nuestros personajes favoritos. Jon Nieve murió apuñalado por los suyos en el Muro como Julio César murió apuñalado por Bruto y algunos más a los pies de una estatua de Pompeyo. No sé si Jon Nieve tendrá en la sexta temporada un Marco Antonio que hable en su funeral y busque luego venganza, lo que sí sé es que el adiós a Jon Nieve nos deja un poco más solos. La muerte de un gran personaje televisivo, ya sea víctima de los puñales de sus enemigos, del agotamiento de las ideas de los guionistas o del inevitable fin de la serie es, como la muerte en general, triste para los que nos quedamos.

Jon Nieve, Dana Scully, Don Draper, Tony Soprano. ¿Por qué nos conmueve la muerte, el adiós, el hasta siempre de los héroes de ficción? Por la misma razón por la que Descartes se equivocaba cuando decía que los animales sólo son autómatas, simples máquinas vivientes. La queja de un perro es algo más que el chirrido de un mecanismo que funciona mal, y la triste y perpleja mirada con la que Jon Nieve dialoga con sus asesinos es mucho más que el chirrido final de un personaje que intentó ser bueno en un mundo de monstruos. Los seguidores de “Juego de tronos” no entienden la muerte de Jon Nieve, hasta el punto de que muchos piensan que Jon “resucitará” como lo hizo Sherlock Holmes después de su muerte aparente en la cascada de Reichenbach, pero no hay que exagerar. Hace unos meses, un hombre recibió un disparo en Rusia en el curso de una discusión sobre la filosofía de Kant, pero no es probable que alguien reciba un disparo tras una discusión sobre las circunstancias de la muerte de Jon Nieve. “Juego de tronos” mueve más pasiones que la “Crítica de la razón pura”, es cierto, pero los chirridos de las series televisivas tienen que ver más con la queja de un perro que con el número de categorías del entendimiento.

3 comentarios:

Gabriel Ginard Barcelo dijo...

Hola.
Le agradeceria que, tal y como se suele hacer en los blogs de libros, utilizase la palabra "Spoiler" o similar para dar a entender que va a hablar de algo que ocurre en un libro, pelicula, etc. para evitar que quien no lo ha leido o visto se entere de ello.
Lo digo porque me acaba Ud. de joder la quinta temporada de Juego de Tronos con su articulito en el periodico.

Me gustaria un dia devolverle el jornal y sabra a lo que me refiero.
Que pase un mal dia; no, que pase una mala temporada.

Saludos.

Sueños Blanditos dijo...

Qué falta de consideración hacia los seguidores de la serie desvelar de buenas a primeras el final de la temporada cuando todavía no se ha emitido en español. ¿No se da cuenta de que muchas personas prefieren verla doblada que en VOS?. Parece mentira. ¿Y se hace llamar "crítico" televisivo?. Cualquiera sabe que hay que respetar las tramas sin desvelarlas o avisar antes de hacerlo, pero claro, eso si se tiene un poco de consideración con los demás, algo de lo que usted carece.
Como mínimo debería pedir perdón públicamente a todas aquellas personas a las que ha fastidiado el final de la temporada.

Saludos

Antonio Rico dijo...

Toca pedir disculpas. El artículo de hoy iba precedido de esta frase: "Atención, este artículo revela hechos relevantes del último capítulo de la serie "Juego de tronos". Un fallo por nuestra parte hizo que esa frase no apareciera, y ello ha provocado el lógico disgusto de muchos lectores. Ya no hay remedio, así que solo nos queda intentar no volver a cometer fallos tan garrafales en el futuro.
Antonio Rico