07 junio 2015

EL MARTILLEO DE "GRAN HERMANO"


Con lo divertido que es ver cómo sufren y cómo van siendo expulsados los famosos de “Supervivientes”, a ver si ahora resulta que quien más sufre y el más famoso expulsado de “Supervivientes” va a ser el programa “Supervivientes”. Que se anden con cuidado en Telecinco, no vaya a ser que el negocio de la telerrealidad se les vaya de las manos.

Descendiendo al infierno peldaño a peldaño, Telecinco ha creado un público fiel que cada trimestre se mete un reality show entre pecho y espalda sin miedo a sus efectos secundarios estupidifacientes de progresiva tontolabización. Pero no es fácil para la cadena subir cada entrega la dosis necesaria para mantener el enganche, evitando a la vez los peligros de la sobredosis. En esta entrega parece que no han acertado y se han quedado cortos. No es solo que el último “GH VIP” adulterado con belenestebanina dejó el listón muy alto, o sea, muy alto en su bajeza, es que llevamos unas semanas en las que nos llegan noticias de que el “Gran hermano” argentino está dando más que hablar que el actual “Supervivientes” español. Los ingredientes son los habituales: sexo y violencia, que es algo que nunca falla: masajes eróticos, duchas calientes, masturbación a cámara por calentón, peleas de gallitos, masturbación a cámara por encargo con toalla interpuesta mientras el grupo alrededor hace bromas de gran sutiliza y fino ingenio. Estas cosas.


Ya puede espabilarse Telecinco si no quiere que se les marche su exigente clientela a ver “GH” vía satélite. Que aprenda del análisis que hizo Mariano Rajoy tras el batacazo que sufrió en su última victoria electoral: el martilleo continuado e insistente de la tele puede hacer mucho daño. Es lo que tiene no poder controlar todas las cadenas y verse inmerso en un mercado audiovisual plural y traidor: que crees que lo tienes todo controlado, pero si los clientes cambian de cadena y se enteran de lo que hay se te fastidia el negocio.