13 junio 2015

IMPAGOS, VAGINAS Y DESAHUCIOS



Qué encrucijada de sentimientos encontrados, qué torbellino de íntimas contradicciones, qué oscuros laberintos transita el alma humana.

Desahucian a la vidente Aramís Fuster. Gran dilema. Los desahucios están mal, pero es que se trata de la Fuster, la figura mediática que durante años ocupó horas y horas de tele promocionando impunemente su sucio negocio, la vidente que cobraba por ver, la médium que cobraba por mediar, la bruja teñida que cobraba por bruja natural. ¿Qué debe hacer un hombre de bien, lamentar la noticia de un desahucio más entre tantos que desangran nuestra sociedad o, al contrario, alegrarse por ser de una timadora más entre tantas que desangran nuestra sociedad?

Leticia Sabater proclama que se operó, tiene nueva vagina y reconstruyó el himen para poder decir que vuelve a ser virgen. Qué dilema otra vez. Los avances de la medicina, y por extensión de la ciencia, son un logro del conocimiento humano, la punta de lanza que abre la senda por la que transita la humanidad. Pero es que se trata de la Sabater, la figura mediática que traumatizó la infancia de una generación de españoles hablando con un loro disecado con mucha marcha. A ella le importan una mierda la medicina, la ciencia y el conocimiento humano. Solo quiere recuperar notoriedad para pillar cacho, salir en “Sálvame deluxe” y reperder su revirginidad en una película que, dice, le han ofrecido hacer. Entonces, ¿hay que lamentarlo o alegrarse?

La comunidad de vecinos de Paquirrín pide por vía legal que pague los miles de euros que debe. Otro dilema moral. Está feo que una comunidad de vecinos deba asumir los gastos de un moroso, pero es que eso permite darle un poco de caña a una figura mediática que aparece y desaparece de la tele a su antojo para hacer caja sin importarle los daños causados a la población. ¿Lamento o alegría? ¡Ah!

¿Encrucijada, torbellino, laberintos? ¡Pamplinas! ¡Qué oscura pócima destilan en nuestro corazón estos personajes que, de ser el Dr. Jekill, nos transforman en Mr. Hyde!