23 abril 2016

¡POR SAN JORGE!


Con voz firme y tono solemne: “Hello hello Mr. Fighter, look, there we go again... Go-getters don't forsake, they never wallow in their fate. More than a thousand miles until the end, we're never going to know what lies ahead, we only got today to learn from our yesterday”. Así debería abrir Felipe Borbón su discurso de entrega del Premio Cervantes 2016. Tras una pausa para añadir intensidad al momento, debería proseguir ya con más ‘flow’ y amagando un poco de coreografía: “I feel alive -bringing into play- my whole life -going all the way-. I'm still alive -and I turn away- from broken mirrors. I feel alive when I dare to say I want to fight, won't fix by running, running, running...”.

Cada año, aquí celebramos el Día del libro hermanándolo con la tele. No vamos a rajarnos porque “Sálvame” revelara estos días que Belén Esteban ganó casi 100.000 € vendiendo decenas de miles de ejemplares de un libro que no escribió. Preferimos ser valientes proponiendo una mejora en la ceremonia de entrega del Premio Cervantes. Por eso, este año que España conmemora orgullosa el cuarto centenario de la muerte de don Miguel, proponemos celebrar el Día del libro sustituir el español por el inglés en la entrega del Premio Cervantes. Como en “Eurovisión”, qué narices.

El mayor acontecimiento televisivo en el que participa España marca el rumbo, y el rumbo es dejarse de idiomas paletos. El rey debe adaptarse a los gustos de sus súbditos. Si sus antecesores visigodos fueron capaces de abandonar su fe y renunciar al arrianismo por razones políticas, Borbón debería adaptarse a los tiempos teniendo la coherencia de celebrar el año de Cervantes abandonando la lengua de Cervantes para usar en su lugar la de Shakespeare, que es lo que mola. Que se note que es el presidente de honor de la Comisión Nacional para la conmemoración del IV Centenario de la muerte de Cervantes. ¡Y nosotros, con él! ¡Hagamos todos juntos el gilipollas, por san Jorge!: “Say yay, yay, yay. Come on and raise your battle cry, you are the one who never die. Hurray! Sing it lalalala, go on singing lalalala”.