21 abril 2016

'OSBORNAZO'


En “Informativos Telecinco” soltaron ayer este pildorazo: Bertín Osborne vuelve a Telecinco con un programa de entrevistas. La realidad no admite paños calientes. Puede doler, pero es lo que hay. Las noticias son para valientes. Aquí no hay horario infantil que valga. Los niños tienen que saber que el mal existe. Ni sus padres ni Pedro Piqueras pueden ocultarles esto.

Así que Osborne vuelve y lo hace con entrevistas. ¿Vuelve? ¿Esto no es como la insistente y constante vuelta de Belén Esteban, esa persona especializada en volver sin haberse ido? Parece que sí. Telecinco nos va a sacudir un ‘osbornazo’ igual que antes nos sacudió tantos y tantos ‘belenazos’. Desde que hace décadas empezamos a sufrir a este hombre sin vergüenza como “cantante melódico” y como presentador de “Contacto con tacto” no nos dejó tiempo a reponernos porque ni dejó de hacer malas canciones ni dejó de hacer mala televisión.

Osborne vuelve a su casa en Telecinco porque, durante estos años, estuviera en la cadena que estuviera y saliera en el programa que saliera, todo lo que hacía era Telecinco. Osborne dice que la cadena le ha ofrecido lo que necesitaba (estabilidad con las condiciones que buscaba), porque “dinero” es, después de “pene”, “vulva” y “borrachera”, la palabra que en español dispone de más sinónimos y eufemismos a su servicioi. Osborne asegura que espera retirarse en Telecinco porque, durante los próximos años, vaya a la cadena que vaya y salga en el programa que salga, todo lo que hará será Telecinco. Osborne concluye que quiere terminar su carrera de una forma bonita porque no sabe que esta afirmación es contradictoria con la anterior. Osborne sale en “Informativos Telecinco” porque el hecho de que Telecinco vaya a emitir ahora el mismo puñetero programa que antes hacía en La 1 sin que Pedro Piqueras le prestara la más mínima atención es, sin duda, un acontecimiento cósmico mundial. “Estas mudanzas son muy cómodas, seguimos haciendo el programa en nuestra casa y con el mismo tipo de invitados, la sensación es como si no hubiéramos cambiado”, dice el chavalote. Pues eso.