05 abril 2016

LOS HUSOS Y SUS USOS


A ver si lo entendemos bien. La hora de los telediarios estrella de la televisión portuguesa es las ocho de la tarde. La hora de los telediarios estrella de la televisión española es las nueve de la noche. ¿Quiere esto decir que en Portugal estos informativos comienzan una hora antes que en España? No. Joao Adelino Faria en el “Telejornal” de la RTP y Pedro Carreño en el “Telediario” de TVE comienzan a hablar al mismo tiempo. En Portugal llaman “ocho de la tarde” a ese momento. En España llamamos “nueve de la noche” a ese momento. Pero ambos sucesos ocurren simultáneamente. La hora de los telediarios estrella de la televisión italiana es las ocho de la tarde. Emma D’Aquino en el “Telegiornale” de la RAI sí comienza a hablar una hora antes que Pedro Carreño, pero, como Roma está treinta grados más al este que Madrid, el sol sobre Emma está en el mismo punto que sobre Pedro cuando ambos comienzan sus informativos. En la naturaleza no existen las “ocho de la tarde” ni las “nueve de la noche”. Son nombres arbitrarios que los habitantes de diferentes lugares dan a ciertas posiciones del sol. Cambiar de huso horario no implicaría que tendríamos que empezar a hacer las cosas a otras horas, sólo implicaría que llamaríamos de forma diferente a las horas en las que hacemos las cosas.

Periódicamente, agencias gubernamentales alertan sobre los inadecuados horarios televisivos nacionales y recomiendan su modificación, ignorando que ésta sólo tendría sentido si también nuestro país modificara su huso horario. La pertenencia aberrante de España al huso horario centroeuropeo en vez de al de la Europa occidental obliga a llamar con nombres diferentes a los momentos solares similares en los países cercanos. Los extranjeros flipan cuando se les dice que nuestro prime time comienza a las diez de la noche. Pero díganles que llamamos “diez de la noche” al momento en el que comienza el prime time y comprobarán que se sorprenden mucho menos. Suelen limitarse a poner un gesto de extrañeza. Entonces cuéntenles que todo es debido a las simpatías filonazis de Franco y a su empeño por agradar a Hitler cambiando nuestro huso horario para que la hora de Madrid fuera la misma que la de Berlín. Entonces sí, entonces es cuando flipan de verdad y no pueden creer que aún no se haya cambiado.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Greenwich ya.
Lo del cambio de Franco fue la mayor chapuza vista. Por favor, consultad los boletines oficiales. Hasta el 39, con la República, en primavera se cambiaba al horario de verano Y SE DEJABA FIJADA LA FECHA DE VUELTA AL DE INVIERNO. Con Franco, algún general a cargo del asunto cambió la redacción del decreto introduciendo el consabido (y militar) "hasta nueva orden", que, como cabe esperar de un cabestro de aquellos, no llegó nunca. Con la crisis del petróleo se acordaron del tema, y se pusieron los tecnócratas al tema del horario de invierno-verano...sin corregir el error, pillándonos para los restos CON LA HORA CAMBIADA. Respecto a la intención de Rajoy de corregirse, bien lo podía haber hecho hace unos días, obviando el cambio de primavera, y sí haciéndolo en otoño. Hablar no le cuesta nada, y deja la pelota a otros, que, claro, por oposición a Rajoy no lo harán. Y sobre los canarios, qué vamos a decir, que porque les nombren a todas horas (no es chiste) hasta pagarían. Lo lógico sería dejar de una vez ese estúpido publirreportaje gratuito "unahoramenosenCanarias" para tener la misma hora todos, península, Baleares, Canarias, Islas Británicas. En fin. País ( con sus autonomías)