17 abril 2016

21 DÍAS SIENDO MUJER


Llega Meritxell Martorell, la sustituta de la sustituta de la titular de “21 días” en Cuatro. Desde el viernes sustituye a Adela Úcar, quien durante cuatro temporadas sustituyó a Samantha Villar, quien estrenó y presentó durante dos temporadas este programa.

Hace año y pico que la cadena empezó a buscar una persona “atrevida”, “curiosa”, que quisiera “contar historias y que se las contaran”, que se sintiera “capaz de vivir durante 21 días una situación límite”, que tuviera “la psicología y fortaleza necesaria para poder  ponerse en la piel de otras personas y contar sus historias”. Pidió vídeos para evaluar la “capacidad para contar vivencias”. Martorell se presentó: “Envié un vídeo en el que hablé de mí, lo que me gustaba, lo que me define. Me grabé viviendo experiencias conflictivas y cañeras”. Dice ser “muy natural”, como sus antecesoras, “además yo soy muy impulsiva, juvenil, inquieta y fresca”.

¿Creen haber dejado pasar la oportunidad de su vida porque el puesto podía ser suyo? No tan rápido. Hice trampa. Dije que Cuatro buscaba una persona pero su web habla de “una reportera”. Una mujer. No vale ser atrevido y curioso, hay que ser atrevida y curiosa. Relean el párrafo anterior a ver si averiguan porqué buscan una mujer y no un hombre para ese puesto. ¿Será que la empatía es una característica “femenina”? Yo no lo creo, pero es que soy incapaz de ponerme en el lugar de quien redactó una convocatoria tan machista.

Por cierto, Villar empezó el programa con 33 años. Úcar la sustituyó con 30. Martorell fue al casting con 29. Anteayer se estrenó con “21 días en un prostíbulo”. Contó qué sentía al dar un masaje, al meterse en un jacuzzi con una puta y un cliente, al prestarse a que comieran sushi sobre su cuerpo semidesnudo. Hagamos más trampa al recordar títulos de temporadas anteriores: “21 días en la industria del porno”, “21 días en el mundo del sadomasoquismo”, “21 días en el erotismo”. Yo no digo nada, solo se lo cuento. Es que soy hombre y no puedo ponerme en su lugar. Ya saben el lema del programa: “No es lo mismo contarlo que vivirlo”.