09 abril 2016

"TERCER MUNDO EXPRESS"

En serio, el mejor criterio para distinguir entre los países del Primer Mundo y los Países del Tercer Mundo no es la renta per capita anual, ni la esperanza de vida, ni el lugar que ocupan en el Human Development Index de las Naciones Unidas. El mejor criterio para distinguir entre los países del Primer Mundo y los Países del Tercer Mundo es atender a qué países realizan concursos televisivos como “Pekín Express” y qué países reciben a los concursantes para ser el lugar de rodaje de “Pekín Express”. Se trata en último término de separar a la parte del mundo para la que la falta de agua corriente se puede convertir en el tema de un juego divertido de la otra parte del mundo para la que dicha falta no tiene lado lúdico. Al margen de lo que diga el reciente informe de los Newly Industrialized Countries, si los habitantes de un país le ven el puntito molón-experiencial a viajar doscientos kilómetros hacinados en el remolque de un camión, ese país pertenece al Primer Mundo. E independientemente del último dictamen de la Organización Mundial de Comercio, si los habitantes de un país no le ven la dimensión de show televisivo a dormir en un cobertizo de techo de uralita, ese país pertenece al Tercer Mundo.

Es así de simple. ¿Corre usted algún riesgo de que llamen a la puerta durante la hora de la cena una pareja de personas ociosas venidas de un país lejano pidiendo quedarse a dormir en la casa de usted mientras un cámara de televisión filma la escena? ¿No? Alégrese, vive usted en el Primer Mundo. ¿Le han parado a usted recientemente unos tíos con una gran mochila contándoles una historia sobre un concurso de televisión y pidiéndoles que por favor por favor por favor les llevasen a alguna ciudad cercana? ¿Sí? Lo siento, vive usted en el Tercer Mundo. Pero no se preocupe: va a salir en un programa de televisión de gran audiencia en el Primer Mundo y van a decir de usted que es una persona maravillosa, que lo da todo a cambio de nada y que les ha enseñado una gran lección de sabiduría y humildad a los de la mochila. Es verdad: encima, pitorreo.