17 abril 2010

HERMANO, BEBE


En el 1’17’’ comienza “Gran reserva”. En serio

Resumida –muy resumida– la idea de “Gran reserva” es esta: el que intenta maltratar a cualquier viticultor se merece todo mal, se merece una traición, y no una, se merece dos. Anda, mira, puedes pensar, el jueves por la noche La 1 estrenó la primera serie española inspirada en una canción de “Siniestro Total”. Lástima, pero no: viendo “Gran reserva” no te entran ganas de brincar y te ríes menos que con los diestros acordes y los siniestros ripios de los diestros “Siniestro”.

“Gran reserva” se parece más a “Herederos”, una serie con pretensiones emitida también por La 1 hasta hace poco que hablaba de familias ricas, herencias, traiciones, cuernos y esas cosas. Sí, hombre, aquella en la que salía Concha Velasco en plan señorona y poco yeyé. Así que si un seguidor de “Herederos” se tropezó con el estreno, habrá dicho: “Anda, la continuación de ‘Herederos’, voy a verla que seguro que me gusta”. Y se habrá equivocado porque no es la continuación, pero acertará porque le gustará. Y si lo encontró un renegado de aquella, diría: “Qué horror, la continuación de ‘Herederos’, me las piro vampiro”. Y se habrá equivocado y habrá acertado por lo mismo. Y si los Orozco se dedicaban al mundo de los toros, ahora los Cortázar y los Reverte se dedican al mundo del vino. Sí, igual que los Channing y los Gioberti en “Falcon Crest” hace 25 años. El punto nostálgico –no pretendido– no estuvo en estrenar el folletín días después de que murieran dos de los protagonistas de “Dinastía”, otro de los grandes de los ochenta, sino en que un personaje dijera “Lucía, tenemos un problema” sin caer en la cuenta que estos días los telediarios no paran de recordar que hace 40 años el Apolo 13 también tuvo un problema, aunque no tan grave como el de la bodega de los Reverte.

“Hermano, bebe, que la vida es breve” nos dijo La 1 ofreciéndonos un “Gran reserva”. Y estará bien de cuerpo, sabor y retrogusto, pero tras la cata inicial me he hecho abstemio.

1 comentario:

Kotinussa dijo...

Yo no vi "Herederos" porque esas series españolas con pretensiones de parecerse a las americanas me dan sarpullido. Así que esta también la dejaré pasar.

Lo que no me explico es que con lo comprobado que está ya lo bien que se le dan a Televisión Española la adaptación de clásicos de la literatura ("Fortunata y Jacinta", "Cañas y barro" y todas las demás que siguieron), por qué no continúan en esa línea. Además, me da la impresión de que aquellas series tendrían hoy, a pesar de la cantidad de cadenas donde elegir, casi tan buena audiencia como tuvieron entonces.