14 marzo 2011

22:53

Querido Andréu, la emisión diaria de tu "Buenafuente" a través de LaSexta 2 a eso de las diez y poco sólo tiene un inconveniente: es demasiado temprano. "Bueno, no pasa nada", dirás tú, "si te viene mal ver mi programa a las diez y cuarto siempre puedes verlo en LaSexta Normal a las doce y pico". Ya, pero ver la emisión diaria de tu "Buenafuente" a través de LaSexta Normal a eso de las doce y poco tiene también un inconveniente: es demasiado tarde. Ningún trabajador que trabaje debe permanecer despierto todos los días hasta la una y media de la madrugada, pero ningún trabajador que trabaje debe tampoco privarse de vez en cuando de tomar un vino y picar algo con los amigos a la hora de cenar y llegar a casa después de las diez.

Justamente es lo que hice el jueves pasado. Hablábamos de este grave problema que afecta de forma inaplazable a la ciudadanía española cuando Javi se proveyó de siete servilletas de papel y empezó a rellenarlas con fórmulas matemáticas, histogramas y rectas de regresión. En cinco minutos creó un modelo que tenía en cuenta simultáneamente los perfiles demográficos de tus espectadores, aspectos sociolaborales de la coyuntura económica actual, distancias a pie, en coche y en transporte público entre los domicilios y las principales cervecerías de los centros de las ciudades, el número medio de hijos por pareja y el desgaste de las pilas del mando a distancia. Aún quedaban dos dedos de cerveza en el fondo de su caña cuando terminó la demostración científica de que la hora óptima para la emisión del programa es exactamente las 22:53.

Y se empeñaron en que yo te lo contase en una columna. Yo me negué, pero ellos insistieron. Que no hay porqué cambiar la programación de LaSexta Normal o de LaSexta 2. Pero que podríais abrir una LaSexta 4 o 5 en donde se emitiera "Buenafuente" a eso de las once. Que yo les dije que era un pijada, pero es que si no escribo esta columna la próxima vez que salgamos un jueves a tomar un vino y picar algo hasta después de las diez me van a hacer pagar a mí.