25 marzo 2011

LA NORIA HIPÓCRITA


La revolucionaria telebasura de Juan Palomo en Telecinco:
ellos coronan a la choni y ellos la decapitan


A ver cómo andamos de memoria: ¿Se acuerdan de que Javier Sardá decía que el término “telebasura” solo es un insulto y por eso él respondía a esa palabra diciendo “Tu puta madre”? ¿Se acuerdan de que hace unas semanas Jordi González utilizó esta ocurrente respuesta en Twitter cuando alguien le acusó de hacer telebasura? Vale, pues el artículo de hoy va de eso.

Decía el escritor francés François de Rechefoucauld: “La hipocresía es un homenaje que el vicio rinde a la virtud”. Y en esas estamos. El otro día en “La noria” Jordi González y su troupe hicieron el homenaje que la telebasura hipócrita le debe a la televisión virtuosa. Una televisión que, ojo, no es virtuosa porque lo digamos tú o yo, sino porque lo dejan ellos bien claro cuando deciden someter a una prueba de cultura general a la última ganadora de “Gran hermano”. Esa chica encarna la idea de triunfo y éxito social que la telebasura promueve, pero puede uno reírse de ella porque es prácticamente analfabeta. Y, ojo, no hay que reírse de su analfabetismo porque lo hagamos tú y yo, sino porque eso es lo que hicieron ellos viendo sus belenestebánicas respuestas.

También es cierto que haciendo telebasura en “La noria” serán buenos, pero no lo son simulando hacer un concurso cultural. La granhermana Laura Campos no sabe qué carabelas llevó Colón en su primer viaje a América, pero ellos dieron mal la solución porque, mientras la Pinta y la Niña sí eran carabelas, la Santa María era una nao. Y en la península Ibérica no hay dos países (España y Portugal), sino uno entero (Andorra) y parte de otros tres (España, Portugal y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte). Y, por si la telebasura se decide a rendir otro homenaje a la televisión virtuosa, que tome nota: el sombrero Panamá no se fabrica en Panamá, la Guerra de los 100 años no duró 100 años y nuestros primeros padres no son Adán y Eva. Que aprendan de “Saber y ganar”, donde todos se ríen pero nadie se ríe de nadie.