24 marzo 2011

NOSOTROS TENEMOS UN HACHA

Hay decisiones que no son nada fáciles (“Difícil elección, o filosofía o amor”. Antonio Vega, no te olvidamos). Pero hay otras que están chupadas. Ahí va una: ¿qué hacer con el árbol caído que no hace ascos de hacer leña del árbol caído, el árbol caído que trabaja haciendo leña del árbol caído, el árbol caído que está especializado en hacer leña del árbol caído? Pues qué se va a hacer: leña. Y si ese árbol caído no está caído, sino que sólo tropezó y se tambalea? Pues qué se va a hacer: empujar y luego leña. Pues venga, a por el hacha.

Ana Rosa Quintana ha sido llamada a declarar como imputada ante el juez por el caso Mari Luz. Ella es una de las principales responsables de que en España se pueda usar la expresión “El caso Mari Luz” y todo el mundo sepa de qué se trata; y mira que hay miles y miles de casos por esos juzgados de Dios. Ella consiguió grandes rendimientos en audiencia gracias a que explotó este triste caso como sólo la tele más deplorable sabe hacer: antes fueron “El caso Madeleine”, “El caso Ylenia Carrisi” o “El caso de las niñas de Alcasser”. Ella fue la que se cubrió de gloria consiguiendo que Isabel García acusara antes las cámaras a su marido de haber cometido el crimen. Ella fue la que se sorprendió porque su logro no recibió el premio Pulitzer sino un montón de críticas (empezando por el abogado de los padres de Mari Luz: “No se puede presionar a una persona con un 65 por ciento de minusvalía. Hay que tener dignidad, como personas y como periodistas. Aquí no hay buenos porque tengan una cámara en la mano y una alcachofa”). Y ahora acaba de tener que ir a declarar ante el juez como imputada para aclarar qué había pasado ahí.

Isabel García lloraba y suplicaba: “No me graben más, no me graben más”. Pero seguían grabando porque, dicen, “eso es lo que hacemos”. Eso es lo que hacen: leña del árbol caído. Ahora esperamos ver a AR en su programa saliendo del juzgado mientras suplica llorando “No me graben más”. Y nosotros tenemos un hacha.