08 marzo 2011

ADAPTACIÓN AL FRÍO

¿Alguien sabe a dónde se van los realities cuando una cadena los elimina de la programación antes de tiempo? Hace un par de semanas asistimos a la ejecución sumarísima de OT. Hace seis días nos enteramos de que el Sumo Hacedor de Telecinco había decidido fulminar celestialmente el canal 24h de “Gran Hermano” un mes antes de lo que estaba previsto. Anteanteanteayer se conoció la noticia de que “Fama” se ha sacado de la manga un procedimiento abreviado de interrupcion voluntaria de la emisión consistente en no renovar a los concursantes eliminados propiciando así la extinción definitiva de esa extraña mutación. Y en todos los casos la audiencia como verdugo. Tres puntos de audiencia. Tres décimas de punto de audiencia. Tres milésimas de punto. Cuatro amigas de Badajoz se apuntaron a una academia de inglés que imparte sus clases a la hora en que solian ver “Fama” y no saben que se han cargado el programa. Corren malos tiempos para los realities, pero ¿en verdad Telecinco está terminando con ellos?

Hago esta pregunta porque cada vez está tomando más fuerza en la red el rumor de que OT no fue eliminado del todo, sino que Telecinco lo mantiene criogenizado, hibernado, liofilizado, -ah, no, liofilizado no, que eso es lo que se hace con el café-, a la espera de que la ciencia encuentre el remedio para la enfermedad que lo centrifugó de la programación. Rollo Walt Disney, pero con capital italiano. Nina y Pilar Rubio y Noemí Galera y el chico que traía todas las semanas el sobre con el recuento de los votos estarían ahora metiditos en cápsulas llenas de un líquido congelante que mantiene sus funciones corporales a un nivel mínimo pero recuperable, localizadas en unos sótanos profundos dentro del refugio nuclear que forma parte de la ciudad subterránea que Telecinco tiene dentro de Área 51. A lo astronautas de “2001” pero diez años después y mucho más a lo bestia. Por fin corren malos tiempos para los realities. Si yo fuera Tania Llasera, Javier Gurruchaga o Lola González iría empezando a aprender a adaptarme al frío.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Todo lo que sube, vuelve a bajar...

Creo que la gente se está empezando a cansar, por fin, de los realitis. Que a mi, oye, me parece estupendo, aunque no vea la televisión, jaja...