18 abril 2011

"CREMATORIO", LA REALIDAD Y LOS DIAMANTES


“Crematorio” es un diamante. Esto no es una metáfora con la que quiera expresar que la serie de Canal+ es excelente, es un auténtico lujo para nuestra televisión, brilla como una supernova en medio de tanta penumbra de ficción para adolescentes. “Crematorio”, por supuesto, es excelente, es un auténtico lujo para nuestra televisión, brilla como una supernova en medio de tanta penumbra de ficción para adolescentes; pero éstas son verdades tan obvias que sería un despilfarro dedicarles una columna. Comparo “Crematorio” con un diamante por su condición de ser el mineral de mayor dureza en la escala de Mohs. “Crematorio” es mil cosas, pero sobre todo es dura. Y cuando una serie es dura deja de ser todo lo demás.

Mohs ordenó los minerales de menor a mayor dureza tomando como criterio para que un mineral se considerara más duro que otro el hecho de que pudiera rayar al otro y no pudiera ser rayado por éste. “Crematorio” raya cualquier programa contra el que frote, y no puede ser rayado por ninguno. Si lo pasamos por encima de “El barco” le salen al navío ése grietas suficientes como para hundirlo en un corte publicitario. Si una arista de “Crematorio” recorre “España directo” la Comunidad Valenciana queda rajada en mil pedazos. Si “Crematorio” roza ligeramente a “Tienes 1 minuto”, “Tienes 1 minuto”, -¡el Dios de las Televisiones lo quiera!-, se deshace como el talco mental que Luján Argüelles tiene que echarse diariamente a su sentido de la vergüenza para aliviar las irritaciones que le provoca su nuevo programa.

“Crematorio” es un diamante. Y la única duda que nos angustia a sus entregados seguidores es si la serie es más o menos dura que la mismísima realidad que pretende reflejar. “Cuando eres poderoso dejas de ser todo lo demás”, dice su terrible y probablemente cierto eslogan. Eso es lo que necesito saber: si “Crematorio” y la realidad se frotan, ¿”Crematorio” raya a la realidad o la realidad raya a “Crematorio”? ¿Cuál de los dos es más duro? ¿Cuál ha dejado de ser todo lo demás?