01 mayo 2012

DE DIOSES Y HOMBRES

En la tele, pocos maestros poseen la Fuerza. Javier Sardá es uno de ellos. Tras visitar el reverso tenebroso y usar la fuerza para convertir Marte en la destructiva Estrella de la Muerte, ha regresado al anverso luminoso. El primer paso lo dio en Telecinco haciendo “Dutifrí”, un programa de viajes en compañía de amigos que daba tanto gusto verlo como parecía haberles gustado viajarlo. El último lo dio el domingo por la noche en Antena 3 con el estreno de “Usted perdone”.

Se trata de un programa de entrevistas en tono de confianza, compadreo y buen rollo que se abrió con Joan Manuel Serrat y funcionó a las mil maravillas. El viaje en el espacio de “Dutifrí” (Serrat había ido con Sardá a Buenos Aires) continuó con un viaje en el tiempo a la lejana infancia primero, y a los viejos amigos y compañeros de oficio después. Sardá tiene la Fuerza, pero mantener esa conexión que logró con Serrat con otros personajes a los que entrevistará las próximas semanas no parece fácil y el programa corre el riesgo de convertirse en una versión pobre del “¡Qué tiempo tan feliz!” de Teresa Campos.

Cuando entreviste a Elsa Pataky, ¿charlará sobre los achaques de la edad y contarán antiguas anécdotas como viejos amigos? Cuando le toque a Bustamante, ¿le acompañará a la escuela donde estudió hace cuatro días –que estará tal cual– y verán a su maestra –aún en activo– para que aproveche a quejarse de los recortes en educación? Cuando llegue Mario Casas, de 25 añitos, ¿hablarán de los viejos tiempos del año pasado y le sorprenderá con la visita de amigos veteranos que no ve desde que rodó con ellos una peli hace un mes? Aristóteles sabía que entre los dioses y los hombres no puede haber amor o amistad porque la diferencia y separación entre ambos es demasiado grande. Sardá, usted perdone, pero si en “Usted perdone” no rompe el corsé que en una entrevista supone decir “usted perdone”, “Usted perdone” dejará de funcionar.