06 mayo 2012

YOU SHOULD BE DANCING




Para Paz, a la que sí le gusta bailar en público

A las decisivas limitaciones en la vida social que padecemos las personas a las que no nos gusta bailar en público se suma desde hace pocos meses otro handicap que limita en mayor medida las exiguas posibilidades que tenemos de ser queridos por los demás: ya no podemos ser participantes en concursos de televisión. Hasta finales de 2011 la fórmula magistral de cualquier concurso era “presentador” +  “pruebas” + “concursante”. Desde comienzos de 2012 ha pasado a ser “presentador” + “pruebas” + “concursante que entra en el plató corriendo con los brazos en alto saludando frenéticamente al público y después baila exageradamente durante unos segundos la sintonía del espacio”. Ah, ¿sí? Pues que me olviden. A punto estaba de participar en “Uno para ganar” pero me he echado atrás. Casi me habían convencido de escribir a “Ahora caigo”, pero tararí. Es más probable que pase un camello por el ojo de una aguja que España entera me vea bailando la musiquita de “Avanti” cadera con cadera con Carlos Sobera.

En su distopía de 1978 “Tanzland”, el autor alemán Anton Reich describe un planeta en donde todo se realiza bailando, y es justamente la televisión la encargada de educar a la población en ese estilo de vida. No sólo lo hacen los concursantes: en Tanzland los cocineros televisivos bailan mientras cocinan, los presentadores de informativos bailan mientras desgranan los titulares del día. Incluso los candidatos a la presidencia de Tanzland entran al plató de los debates electorales moviéndose desinhibidamente al ritmo de algo parecido al “You should be dancing” de los Bee Gees, -recuérdese que es una obra de finales de los 70-. Sé que esto les puede parecer una exageración, pero hace cinco años nos hubiera parecido una exageración que una cadena de televisión respetable emitiera un reality acerca de cómo aprenden a conducir frikifamosos de tercera fila, -ah, se me olvidada, la columna de hoy va sobre “Famosos al volante”-. Si al menos Falete bailara mientras conduce...