26 mayo 2012

PLATÓN CON MANDO A DISTANCIA

Una cosa es querer construir una nueva sociedad y otra cosa es construirla. Propuestas de grandes proyectos de ingeniería social hubo muchos a lo largo de la historia. Por ejemplo, los estudiantes de 2º de bachillerato que estos días preparen la PAU estarán repasando el Estado ideal que diseñó Platón. Dedicó mucho tiempo a ajustar cada uno de los elementos que debería poseer esa nueva sociedad para que todo funcionara de maravilla, empezando por un nuevo hombre sabio y justo que la debía gobernar. Lo que pasa es que esa nueva sociedad nunca llegó a existir. Ahí está, en cambio, Eugene Polley (bueno, estaba, porque acaba de fallecer en Estados Unidos). No dedicó ni un minuto de su tiempo a diseñar una nueva sociedad, ni un segundo a elaborar un ajustadísimo plan de estudios con el que educar al nuevo hombre sabio y justo que la dirigiera. Polley solo era un ingeniero que hacía chismes. Uno de esos chismes fue el primer mando a distancia sin cables para el televisor. Usted, yo, su familia, la mía, nuestra sociedad entera, el mundo en que vivimos todos es como es hoy día como consecuencia de ese chisme.

“Sentó las bases del sedentarismo frente al televisor, las disputas familiares o de la reprogramación de la publicidad o las parrillas en competencia”, dicen las necrológicas de Polley. Se quedan cortas. Contribuyó en aumentar el índice de masa corporal en medio mundo, nos enseñó a ver mensajes de forma fragmentada, nos hizo rebajar el tiempo de atención, nos acostumbró a preferir la información breve y poco elaborada, nos hizo más impacientes y con menor tolerancia a la frustración, nos permitió desarrollar una posición de absoluta relajación y casi adormecimiento ante el  televisor mientras mantenemos una falsa percepción de dominio sobre él. Si los humanos no pensamos igual antes que después de que existiese la lectura, tampoco pensamos igual ahora que antes de que existiese el mando a distancia. Zap. El ratón del ordenador es su última manifestación. Clic. Polley fue un ingeniero social, pero él creía ser solo un ingeniero.