25 mayo 2012

ESPAÑOLES EN PISOS PATERA


Si en cada entrega de “Españoles en el mundo” salen 6 españoles, y desde que empezó la crisis marcharon de España 300.000 españoles, harían falta 50.000 programas para enterarnos de cómo les van las cosas. Con una emisión semanal tendríamos para casi mil años. Como parece que la crisis durará, pero no tanto, corremos el riesgo de quedarnos solo medio informados, así que Adela Úcar se lió su programa “21 días” a la cabeza (noche de los miércoles en Cuatro) y se largó a buscar trabajo con otros compatriotas a uno de los destinos preferidos por quienes no tienen más remedio que preferir irse para sobrevivir: Oslo, capital de Suecia. (Antes emitieron “Perdidos en la tribu”, que es otra forma que tienen un puñado de compatriotas de ganarse los euros fuera de nuestras fronteras, pero que juegan en otra liga, tramposa y amañada).

¿Es usted de los que se queja de que todos los que salen en “Españoles en el mundo” son triunfadores a los que les van las cosas estupendamente, jóvenes que se lo pasan pipa de fiesta en fiesta o aventureros que llevan la vida que quieren sin compromisos ni ataduras? Pues tenía que haber visto “21 días buscando trabajo fuera de España”. Menudo bajón. Familias con el agua al cuello, situaciones límite, trabajos esporádicos y sin ninguna cualificación, personas dispuestas a agarrarse a un clavo ardiendo para evitar hundirse más en el pozo al que la vida les ha llevado. Y Úcar viviendo en carne propia lo fácil que es pasar de una situación apurada a la marginalidad. Lo extraño no es que “Españoles en el mundo” no muestre casos así, lo extraño es que haya personas en semejante situación dispuestas a enviar imágenes tan duras a su familia en España.

Faltó una cosa para hacer de esta entrega de “21 días” un programa redondo: imágenes de José Luis Feito (aquel miembro de la patronal que quería mandarnos a trabajar a Laponia) recogiendo basura en un descampado de Oslo por cuatro coronas suecas con las que pagarse una litera en un piso patera.