23 mayo 2012

MÁS ALLÁ DE LOS DISPAROS DE NIEVE


El mundo de los hombres es como el río Ameles, del que Platón dice que ningún recipiente puede retener el agua, así que es tan imposible meter a Tejas, Santorini o Mykonos en el recipiente de “Callejeros viajeros” (Cuatro) como meter todo el agua del mar en un pozo en la arena o intentar retener las aguas del río Ameles en una vasija. Sin embargo, “Callejeros viajeros” quiere encerrar a Tejas en el contenedor televisivo y llenar un agujero en la programación de Cuatro con la luz de las islas griegas. No puede ser. Pero es un buen intento.

Tejas es algo más que rodeos, baloncesto, recuerdos de la serie “Dallas”, cohetes y barbacoas; Santorini es mucho más que hermosas puestas de sol y calientes baños de barro; y Mykonos es muchísimo más que fiesta, fiesta y fiesta. Entiendo que, cuando nos lleva de paseo por el mundo, “Callejeros viajeros” se agarre a los tópicos con la misma fe con la que un niño lleva agua en sus manos desde la orilla del mar a un agujero en la arena, pero harían falta infinitos “Callejeros viajeros” para ir más allá de los rodeos, de las puestas de sol y de las fiestas en la playa. Hasta un niño se cansa de dar paseos hasta la orilla del mar, así que no es extraño que los chicos de “Callejeros viajeros” renuncien a la agotadora tarea de utilizar el tópico como punto de partida, y no como pista de aterrizaje. A pesar de todo, en “Callejeros viajeros” siempre es posible encontrar un detalle que, al contrario de un disparo de nieve, nos permita ver con claridad lo que pasa delante de nuestros ojos. En el caso del reportaje sobre Tejas, ese detalle fue un tejano de origen español que dijo que la libertad consiste en poder comprar todas las armas y municiones que quieras. Y en el caso de Santorini, el detalle salió de la boca de un viejo griego que alquila sus mulas a los turistas y que, con una sonrisa, recomendaba disfrutar de la vida porque cuando te mueres te vas solo. El tejano hablaba de la “filosofía de la bala”, y el griego de la filosofía de la vida.

Tejas es como el río Ameles para una vasija, y las islas griegas son como el mar para un agujero en la arena. Pero un par de destalles bastan para ir más allá de los disparos de nieve de los tópicos.