21 mayo 2012

BOTELLÓN CONTRA EL 15-M


Resulta tranquilizador refugiarse en la normalidad y la rutina en estos tiempos de mudanza agitados por el confuso y enmarañado devenir del tráfago diario. Eh…, signifique eso lo que signifique, vamos a lo que vamos. Ya pasó la semana peligrosa en que se cumplía el aniversario del 15-M y parece que en Madrid ha sido conjurado el peligro de la ocupación de la plaza de Sol. Con lo mal que lo pasamos el año pasado viendo a todas horas por la tele que la ocupación duraba un día y otro y otro y otro y parecía que aquello no se iba a acabar nunca.

Al final, la Puerta del Sol se desalojó a tiempo, pero corríamos el peligro de que este año los indignados se empecinaran más aún y se quedaran allí meses. ¡Meses! Y qué nervios, entonces. Cuando se fuera acercando el 31 de diciembre, todas las cadenas empezarían a emitir los tradicionales reportajes sobre los tradicionales preparativos de la tradicional celebración de las tradicionales 12 campanadas con las que tomar las tradicionales 12 uvas con la que se inicia el tradicional festejo de la tradicional Nochevieja que la tradición nos manda. Y qué nervios entonces. ¿Accederían los indignados a desalojar la Puerta del Sol a tiempo para no deslucir la retransmisión en directo de las campanadas o forzarían a las fuerzas del orden a utilizar todas sus fuerzas para restablecer el orden?

Tenemos derecho a la normalidad. Sol no es de los miles de ciudadanos que libremente ocupan los lugares públicos para ejercer la libertad de expresión, ¿qué se habrán creído? Los españoles tenemos derecho a ver por la tele que en la Puerta del Sol, como el año que fue, otra vez el champagne y las uvas y el alquitrán, de alfombra están. Y en el reloj de antaño, como de año en año, cinco minutos ya para la cuenta atrás. Marineros, soldados, solteros, casados, amantes, andantes, enormes, bajitos, entre gritos y pitos, los españolitos por una vez hacemos botellón en la calle todos a la vez. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Antonio que grande eres. Defiendes la represion del estado con el pretexto de querer ver gente borracha en sol. Mira jefe, las uvas son en diciembre, y sol se nos arrebató a los madrileños en julio para que viniera su Queridisima Santidad y curraran a hostias a los que no somos del Opus. Buenas tardes

Julia dijo...

Madre mía, hay gente que no entiende lo que es la ironía... O_O