01 febrero 2013

LILIT MARTÍN


Ya está bien, no permitamos que nos engañen. No consintamos la cortina de humo que los medios de comunicación están extendiendo con el caso Bárcenas para ocultar el verdadero escándalo de corrupción que sacudiría hasta sus cimientos la misma estructura del Estado español. A lo mejor el actual presidente del gobierno estuvo recibiendo durante once años sobres con veinticinco mil euros anuales. A lo mejor no fue únicamente Rajoy, sino que también lo hicieron Francisco Álvarez Cascos, Rodrigo Rato, Ángel Acebes, Major Oreja, María Dolores de Cospedal y otra larga serie de secretarios, subsecretarios y periodistas. ¿Y qué? Todo son minucias en comparación con lo que se comenta en los corrillos de tertulianos y columnistas de este país. ¿Nadie se atreve a decirlo? Pues yo sí: Lilit, la increíble concursante rusa de "Pasapalabra" cuyos conocimientos culturales y lingüísticos van más allá de lo razonable, es en realidad Amy Martín, es decir, la cantante de Reber, es decir, Irene Zoe Alameda, es decir, la protagonista del reciente escándalo de la Fundación Ideas, mujer a cuya construcción poliédrica de un personaje renacentista pop postmoderno empoderado visibilizado alternativo sólo le faltaba la dimensión post-kitsch semiótica desminorizada de una concursante armenia que deja boquiabierta a la audiencia con sus increíbles conocimientos del idioma español.

Con la "d", "alabanza exagerada, encomio excesivo": "Ditirambo". Con la "z", individuo de un grupo religioso judío de carácter integrista": "Zelote". Con la "j": "en el siglo XVII, tendencia que propugnaba la autoridad de los obispos y la limitación del poder papal": "Jansenismo". Todo mentira. Un conocido periódico nacional publicará en breve las hojas manuscritas en donde le pasan a Alameda la solución con las palabras del rosco. Esto sí es un escandalazo y una prueba de los niveles de corrupción que horadan al PSOE a todos sus niveles, y no las menudencias de toda la cúpula del PP y sus corruptelillas de poca monta.