07 diciembre 2013

BUENAFUENTE ANTE EL ABISMO


Desde que empezó el nuevo programa de Buenafuente, lo mejor han sido unos puntos suspensivos. “En el aire” (noches de laSexta) está bien, claro, pero es que aquellos puntos suspensivos fueron tan sublimes que superaron incluso el poderío de Andro Rey y Ana Castor juntos.

Ocurrió en un momento muy delicado. La habitual entrevista promocional de una nueva película corría el peligro de generar tanto buen rollo que podía convertirse en una mezcla explosiva entre el conchabeo sobón de  “Cine de barrio” y la familiaridad babosa de “¡Qué tiempo tan feliz!”. No pasa nada si un día tres actores visitan un plató para vender descaradamente su última peli, el negocio es así. Pero es que el otro día estaba entre ellos Silvia Abril, antigua colaboradora y actual pareja de Buenafuente. Y Berto remató diciendo que él también actuaba en el film. Ay, qué difícil travesía. A un lado podían caer por la pendiente de la adulación torpe y la autocomplacencia. Al otro podían precipitarse al abismo del cotilleo rosa más decepcionante y ramplón. Por momentos bordearon ambas orillas. Incluso alguno dirá que la vertiente aduladora estaba más resbaladiza. Pero fueron maestros evitando caer en el cotilleo y el horror gracias a los puntos suspensivos.

Buenafuente señala que Abril no sale en el tráiler de la película. Ella: “Sabes qué pasa, que estaba un poquito hinchada en la época de rodaje, llevaba a tu hija dentro de mí”. Él acusa el golpe: “¡Dios, Dios!”. Ella: “Qué puñalada”. El: “Puñalada, no”. Ella: “No, no: llevábamos a…”. Él: “Ya, ya…”. ¿Ven qué fácil? Debían aludir a su hija porque no hacerlo le daría demasiado protagonismo y anularía la entrevista. Pero necesitaban un pretil que los protegiera de caer al abismo.  Los puntos suspensivos fueron su -nuestra- salvación. Fue solo una pausa fugaz, un instante en silencio, un ademán de acercarse a una puerta sin llegar a abrirla. Una tontería, sí, pero con varios millones de puntos suspensivos puestos aquí y allá, la tele no solo sería distinta: sería mejor.