21 diciembre 2013

DIGAMOS "NO" A "EMPLATAR"

En serio, podemos vivir sin el verbo “emplatar”. Lo hemos hecho siempre: en los duros años de la posguerra los españoles conseguimos salir adelante con esfuerzo y sabañones, las madres se las ingeniaban para alimentar correctamente a sus familias a pesar de sus escasos recursos y nunca se les oyó usar el verbo “emplatar” en ninguna de sus formas conjugadas. Toda mi vida he comido en platos; me han servido la comida en ellos y yo se la he servido a otras personas, pero juro por el aceite de oliva que jamás emplaté unas lentejas ni nadie me emplató unas albóndigas con patatas fritas. No solamente llenamos nuestra vida con objetos y consumos que no necesitamos, también la sobrecargamos con palabras que jamás deberían haber sido formadas por más que las reglas de creación léxica a partir de los morfemas lo permitan. “Emplatar” es una de ellas. Digamos “no” a “emplatar” y señalemos a “Ultra Chef”, “Super Chef” y “Requete Chef” como los responsables del brote endémico.

Tensa por haberse sentado al lado de un casi desconocido como yo en una de las mil espantosas cenas navideñas que nos tienen rodeados, una mujer en sus primeros cuarenta, de piel muy morena, recién salida de una peluquería desafortunada, me mira, toquetea los cubiertos y dice “me encanta este restaurante; además, emplatan la comida muy bien”. Yo sonrío asintiendo y de pronto me lanzo al vacío: “Vaya final de ‘Top Chef’, eh”. Se le ilumina la cara, feliz a partes iguales por haber encontrado un tema del que hablar y por el recuerdo del menú que preparó Begoña pocos días atrás en Antena 3. Estas navidades van a ser el momento crítico: o paramos radicalmente la expansión de “emplatar” o se quedará para siempre con nosotros, y el entrañable grito -puritita marca España- “¡ya está la comida en la mesa!” pasará a ser “¡ya está emplatada la comida!”. No quiero vivir en un mundo en el que los padres digan a sus hijos “siéntate de una vez, que voy a emplatar los macarrones”. Quizá Chicote quiera. Pero usted no. En serio, podemos detenerle entre todos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuánta razón tiene, señor. Muy buen artículo y muy divertido.

betina dijo...

¡Qué bueno! Me he reído un rato leyendo este artículo. Ahora te toca también escribir algo acerca de otro verbo muy de moda "whatsupear", o se escribe "guasapear", o más bien "wasapear". caramba, con lo bonito que es nuestro castellano.