22 diciembre 2013

NANANANANÁÁÁ NANAAANA


No sé si los primeros sorteos fueron cooon peeesos. Tampoco sé si fueron cooon reaaales. Lo que sí sé -lo dice Wikipedia- es que a finales del siglo diecinueve estos sorteos dejaron de llamarse “Prósperos de Premios”, pasaron a llamarse “de Navidad” y empezaron a manejarse laaas peseeetas. Mira tú por dónde vuelve a ser mentira -como lo es siempre- lo que creemos que es “de toda la vida” como el sorteo de Navidad o laaas peseeetas.

Después vinieron años y años de sorteos eeen peseeetas. Repeticiones y repeticiones de sorteos en los que se fue consolidando la terminación de cada premio eeen peseeetas. Y cuando llegó la radio en cada casa se imponía el sonsonete de laaas peseeetas. Todas las mañanas del 22 de diciembre tenían la misma música y letra que siempre terminaba eeen peseeetas. Daba igual si a las cabañas bajabas, si a los palacios subías o si a los claustros escalabas: en todas partes hallabas igual tabarra eeen peseeetas. La televisión se sumó después en su labor de inescapable avasallamiento colectivo de las dichosaaas peseeetas.

Hasta que en 2002 llegaron looos eeeuros. Diez años de radio y de televisión y de Internet y de tó lo que se menea y se multidifunde interactivo y multimedia trabajando en comandita para que el sorteo termine eeen eeeuros. Venga a machacar y machacar para que en esa área del cerebro en el que quedan grabados los soniquetes se nos borrara el de las pesetas y fuera sustituido por el de looos eeeuros. Y en la gente mayor está costando, pero entre los más jóvenes ya está asumido que estas viejas fiestas del solsticio de invierno empiezan con el inevitable sorteo eeen eeeuros.

Pero, hay que joderse, una sola campaña publicitaria de la lotería de Navidad en 2013 logró que todo lo anterior fuera arrasado y desde entonces -por los siglos de los siglos- se impusiera imitar a Raphael desenroscando una bombilla mientras se tararea “nananananááá nanaaana”.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Una prueba más de lo Grande que es Raaaaphaeeeel.