21 septiembre 2014

LA AUDIENCIA UNIFORMADA


Discutía con Fran el otro día acerca del éxito de “El hormiguero”. Nadie puede ponerlo en duda: sus satisfactorios índices de audiencia, su mantenimiento a pesar de las muchas temporadas que va acumulando, la creciente lista de países que han comprado el formato y en donde buena parte de su población cena viendo a dos hormigas de peluche hablar con famosos. Yo entendía que la clave del buen funcionamiento del programa de Pablo Motos se encontraba en el amplísimo perfil de su audiencia: allí donde otros espacios -“El intermedio” sería el mejor ejemplo, pero también “A su aire” o “Zapeando”- chocan contra un rígido techo de audiencia debido a que trabajan con un target muy específico de edades o ideologías, el público de “El hormiguero” es extraordinariamente abierto, de los siete años a los cincuenta, para todas las clases sociales y todas las ideologías. Con ese abanico tan extenso de audiencia no es de extrañar que el programa siga triunfando, y probablemente seguirá haciéndolo durante mucho tiempo más.

“Y ese público tan amplio”, preguntó Fran haciendo una pausa dramática tras este primer sintagma, “¿es mérito de Pablo Motos, que ha sabido combinar ingredientes muy variados que atraen a todo tipo de espectadores? ¿o es señal de que vivimos en una época de uniformización social alarmante, en donde se han disuelto las diferencias de edad y una buena parte de la ciudadanía de entre siete y cincuenta años vive con la mentalidad de un adolescente de dieciséis? Quiero decir, ¿de verdad “El hormiguero” es un programa cuya amplitud de contenidos se corresponde con la amplitud de su audiencia, o las secciones de “El hormiguero” -la entrevista, la ciencia con Marron, el Hombre de Negro- tienen todas el mismo perfil, siendo que a ese perfil hoy en día se adecúan dos terceras partes de la población? Famoseo, noñería, un poquito de sexo light, cuatro curiosidades visuales y realización ágil...”

Yo, la verdad, no supe qué contestar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Los Simpson es una serie para adultos que gusta a los niños.

Bob Esponja es una serie para niños que gusta a los adultos.

El Hormiguero es un programa paro todos que gusta a todos.

El Intermedio es como el calimocho con vino medalla de oro en el último WMC: muy buen calimocho, pero ese vino daba para algo más...

Anónimo dijo...

El Hormiguero no gusta a todos: gusta a la masa.