11 septiembre 2014

GRADUACIÓN ALCOHÓLICA


Como las bebidas alcohólicas, los concursos de preguntas de media tarde difieren entre sí en graduación. En el caso de los licores, la graduación se refiere a la cantidad de alcohol que contienen por unidad de volumen. En el caso de los concursos de preguntas de media tarde, la graduación hace alusión a la cantidad de preguntas que se formulan por unidad de tiempo. Existen concursos aguardentosos -cientos de preguntas por hora-, concursos espirituosos -se mueven en el rango de algunas decenas de preguntas por hora-, y concursos fermentados -en donde al término del tiempo reglamentario sólo se han realizado ocho, diez, doce cuestiones-. Un concurso no es necesariamente mejor o peor según su graduación; puede ser mejor un rioja que un ron de baja calidad; puede ser mejor un jack daniels que un lambrusco peleón.

Antena 3 estrenó el pasado martes “¡Boom!”, un concurso de preguntas de media tarde presentado por el siempre eficaz Juanra Bonet, y a pesar de su explosivo nombre la propuesta de la cadena de Atresmedia tiene más que ver con una agradable cañita tomada al atadecer en una terraza rodeado de amigos que con un güiscazo doble sacudido para poner el organismo patas arriba. En su baja graduación -diez grados, diez preguntas en cincuenta y algo minutos- está a la vez su handicap y su potencia: su handicap, porque se bebe después del coñac que es “¡Ahora caigo! -largo inciso: sugiero a los realizadores de Antena 3 que ahorren en la producción de ambos espacios utilizando los mismos planos de los espectadores que se asustan al ver cómo caen por la trampilla los concursantes de “¡Ahora caigo!” para indicar cómo se asustan los espectadores al ver la explosión de la bomba en “¡Boom!”-; y su potencia, porque su tempo más pausado y detallista se deja ver con mayor suavidad y frescura. No olvidemos que la Organización Mundial de la Salud ha señalado los beneficios de tomarse una cañita al día con los amigos al atardecer.