27 agosto 2016

GATOS GRIEGOS


La retransmisión del sorteo de la fase de grupos de la Liga de Campeones consigue temporada tras temporada convertirse en la emoción más aburrida del mundo del espectáculo. La relación de los futboleros con este sorteo es parecida al respeto indiferente o la indiferencia respetuosa con la que los griegos tratan a sus gatos, así que nos sentamos con respeto e interés en comprobar si el Atlético de Madrid seguirá siendo el pupas del sorteo y si el Real Madrid continuará con su relación de amor-amor con la Copa de Europa, pero con esa elegante indiferencia que define la relación entre un griego y un gato de la calle. Pero hay otros espectáculos, otros directos, y están en el mismo mundo televisivo.

“Grease Live!” (Movistar Estrenos), emitido originalmente en Fox, es la versión televisiva, emitida en directo y con público, del maravilloso musical protagonizado por John Travolta y Olivia Newton-John, y aquí no hay emoción aburrida que valga, ni respeto indiferente, ni indiferencia respetuosa. Una delicia. Los viejos (o clásicos) amantes de “Grease” no tratarán este arriesgado experimento con esa magnífica displicencia con la que un gato griego se mueve entre las mesas de una taberna porque los números musicales de “Grease Live!” son potentes, divertidos, magníficos en su ejecución y en absoluto inferiores en emoción a los originales. Como novedad, hay más diversidad racial entre los protagonistas, los aplausos del público alegran los números musicales, el pobre Eugene ya no es un simple pringado del que todos se ríen y Sandy, caramba, Sandy no sólo canta y luce estupendamente su estilo Sandra Dee, sino que lo borda como animadora. Por supuesto, nadie fuma. Y sí, vale, de acuerdo, es imposible superar la morena chulería de Travolta y la rubia candidez de Newton-John, del mismo modo que ni cien Ronaldos podrían superar la magia de Messi. Pero no importa porque, como cantan Johnny Casino y los Gamblers, el rock and roll nunca morirá. Los jefazos de la UEFA deberían ver “Grease Live!” antes de cada sorteo de Liga de Campeones, a ver si aprenden algo y consiguen que los aficionados no confundamos las bolas (calientes o no) que contienen los nombres de los equipos con gatos griegos.