02 septiembre 2016

EL JUEGO DE LA MELANCOLÍA

El gran éxito de “Stranger things” se basa en la inteligencia con la que nos propone a los espectadores uno de los juegos favoritos del mundo actual: el juego de volver a… Volver a la infancia, volver a la aldea, volver a las bicicletas, volver a las primeras películas de Spielberg, volver a los ochenta, volver a las aventuras. Volver, volver, volver. Pero no volver realmente a ninguno de esos elementos. No se trata de volver, sino de jugar a volver; es decir, fingir que se vuelve cuando lo único que se hace es inventar un pasado impostado. “No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió”, canta Joaquín Sabina. Nunca jamás vivimos como nos cuenta “Stranger things” y es verdaderamente delicioso volver a hacerlo.

“Un día habrá que entrar a saco la podrida infancia” (Mario Benedetti). Los ochenta consiguieron que incluso Bob Dylan y Neil Young grabasen malos discos. Al menos en el norte no usábamos tanto las bicicletas como recordamos. La aldea te empobrecía mentalmente la primera mitad de la vida y te asfixiaba la segunda mitad. El cine de aventuras de serie B de los sábados por la tarde en la tele no nos gustaba entonces; sólo nos ha empezado a gustar ahora, no porque nos guste, sino porque nos gusta que nos guste. Y las primeras películas de Spielberg… bueno, vale, ahí falla mi tesis: casi todas eran buenas y algunas eran excepcionales.

“Stranger things” es un licor süave, una caricia. Tiene importantes virtudes narrativas y televisivas. Pero si se ha convertido en la serie del verano -¿habría triunfado igual en invierno?-, es porque permite ejercer con intensidad la melancolía, esa pasión tan sabia y necesaria, en su punto perfecto de equilibrio risueño y triste. La melancolía como nostalgia, como un dolor fingido por volver. Unos niños descubren puertas a otras dimensiones que entran y salen de nuestra realidad cotidiana. Esos niños somos nosotros, esa otra dimensión es “Stranger things” y la puerta es el televisor -de tubo o de plasma-. Ayer comenzaron los meses melancólicos del año, ay, y Netflix anunció el rodaje de una segunda temporada de “Stranger things”. Bien.