30 septiembre 2016

"AL ROJO VIVO" PERMANENTE


En la facultad, durante los ochenta, los alumnos aprovechábamos los cambios de hora para votar los asuntillos del día a día. Si las cuestiones eran de mayor envergadura, se suspendían momentáneamente las clases para celebrar una asamblea. Y si el problema que afrontábamos alcanzaba una dimensión excepcional y todos éramos conscientes de estar ante un momento histórico -la aprobación de la LRU, la entrada en la OTAN, la llegada de Gorbachov y la perestroika- alguien se levantaba, decía “constituyámonos en asamblea permanente” y los demás aplaudíamos nerviosos y celebrábamos la propuesta. Las clases quedaban suspendidas indefinidamente, se formaban comisiones de trabajo, se debatía día y noche en aquel salón de actos qué medidas llevar a cabo para responder con conciencia trascendente al papel que la Historia había reservado en ese momento al movimiento estudiantil.

LaSexta cubre el debate sobre la realidad política de este país. Incluso -como anteayer, tras la dimisión de media Ejecutiva del PSOE- realiza especiales de “Al rojo vivo” para aclarar los bombazos informativos. Pero la crisis de la política española ha alcanzado tal nivel de colapso histórico que hace falta que alguien en laSexta se levante, suspenda indefinidamente su programación y proclame la constitución de un “Al rojo vivo” permanente, presentado por Ferreras -o, mejor, Cristina Pardo- veinticuatro horas al día. Mesa de debate permanente. Pantalla permanentemente dividida en cuatro con los corresponsales permanentes en los focos de las noticias permanentes. Periodistas de izquierda permanente discutiendo con un Marhuenda permanente. “¿Cuándo vais a volver a clase?”, nos preguntaban los profesores en los ochenta y nosotros nos encogíamos de hombros, ofendidos porque alguien pudiera preocuparse por algo tan banal en el momento decisivo de la revolución sandinista. Pues lo mismo contestamos a los fans de Cristina Pedroche: “Zapeando” volverá cuando tengamos presidente del gobierno, el PSOE haya cerrado su crisis de liderazgo y Carles Puigdemont cambie de peinado. Hasta entonces sólo se emite the neverending “Al rojo vivo”.