29 septiembre 2016

SEIS SEMEJANZAS ENTRE DAVID BRONCANO Y ATLAS


En la mitología clásica, Zeus condena al titán Atlas a llevar sobre sus hombros el mundo. Todos hemos visto imágenes del forzudo que carga en sus espaldas la esfera terrestre. Permanentemente da la sensación de que se va a venir abajo, pero Atlas se mantiene en pie -al menos, se mantuvo hasta que Perseo ayudado por la cabeza de la Medusa le convirtió en piedra, dando lugar al sistema montañoso del norte de África que lleva su nombre-. En la mitología moderna -la televisión, hombre, la televisión, que hay que explicároslo todo…-, alguien, no está claro si Zeus o Andreu Buenafuente, ha condenado al titán David Broncano a llevar sobre sus hombros “Locomundo”, el nuevo programa semanal de humor que lleva un par de ediciones metiendo caña de la buena a todo lo que se menea. Si alguien quiere ver a Broncano cargando la estupidez de la biosfera planetaria en sus espaldas, debe sintonizar #0 los martes por la noche.

“Locomundo” no pesa menos que el mundo de Atlas. Si los titanes de antaño basaban su fuerza en la musculatura, los titanes de ahora basan su poder en la ironía. También parece que el humorista se va a derrumbar aplastado por el insoportable peso que sostiene, pero de nuevo ha salido airoso anteayer por segunda vez consecutiva. El mismísimo Atlas cedió su carga en alguna ocasión a Hércules, permitiendo ser ayudado por el héroe griego. ¿Quequé, Dani Rovira o Raúl Cimas, colaboradores de “Locomundo”, pueden ser comparados con Hércules, llevaron a cabo trabajos sobrehumanos, son hijos de un dios y una mortal? Aceptemos que sí para que no se derrumbe esta columna.

Lo dijimos antes: Atlas terminó sus días convertido en una cadena montañosa de 2400 km de longitud. Broncano, como todo humorista, deberá vencer la tentación de mirar la bella fealdad de Medusa con demasiada intensidad si no quiere acabar convertido en cadena. Claro que, andando El Terrat por medio, se trataría de una cadena no montañosa sino televisiva, y una cadena televisiva enterita para David Broncano molaría más que un viaje por el Atlas marroquí.