16 noviembre 2008

FELICES SUEÑOS


El martes TVE cometió el error de emitir “Destino clandestino” como un reportaje sobre un viaje en cayuco de Mauritania a España. Hubo muchos más espectadores viendo “Gran Hermano: la casa en directo” en Telecinco. Normal. Si TVE hubiera anunciado “Destino clandestino” como un reality show en el que 39 personas viven el cayuco en directo amontonados sin edredón, intimidad, retrete, confesionario ni hostias, a lo mejor hubiera enganchado a más voyeurs.

Tal vez la derrota del cayuco por la casa se debió a que la casa está muy publicitada y pocos sabían que emitían este reportaje en el que 35 hombres desesperados, una chica de 18 años que es Miss Bamako, una viuda de 26 años, su bebé de cinco meses y un periodista blanco que no se llama Mercedes Milá se juegan la vida para recorrer 800 kilómetros en la balsa de la Medusa, vomitan hasta vaciar las entrañas, tiemblan, discuten, quedan a la deriva, son rescatados y devueltos derrotados a la orilla de la que querían huir. Si es así pasen por www.rtve.es/alacarta y pongan remedio.

Un adelanto de un derrotado de un viaje anterior que quiere volver a intentarlo: “Son los hijos de los pobres, como nosotros, los que pagan los platos rotos. Soy pobre e hijo de pobre, pero no quiero morir en la pobreza. Para mí esto se acabó, ahora me peleo sólo por el futuro de mis hijos. Malí es hermoso, ¿pero por qué nos vamos para buscar algo? Para ganar y ahorrar dinero, luego volvemos para poder crear algo. No voy a Europa por el placer de ir a visitarla, no voy allí por placer. Y hay que ver la manera de recibirnos, con el Ejército, como si fuéramos ladrones o asesinos. No habíamos ido para hacer daño a los europeos. ¡No, qué va!”. Si quieren saber en qué momentos al hombretón le puede la emoción y aparta la mirada, vean el vídeo. Y si no, sigan pendientes de las gilichorradas de la última remesa de niñatos encerrados en “Gran Hermanos” y felices sueños.

4 comentarios:

Lilith dijo...

Nos gusta Gran Hermano porque cuenta la vida de personas de verdad, con problemas de verdad, que son como nosotros y viven en el mundo real. Son personas que se enamoran, discuten, se ponen los cuernos, cuentan mentiras, echan de menos las lentejas de su madre, les molesta que se les rice el pelo... igual que nosotros.

¿A quién le importa la vida de un grupo de personas paupérrimas y semidesnutridas de un país lejano donde no hay casas como las nuestras, no tienen agua, se mueren de enfermedades que nosotros no padecemos y se preocupan de cosas que aquí ni existen, como la guerra y las fronteras? TVE no podría estar más desencaminada. Ése mundo de lágrima fácil y ficción no es el nuestro, no podemos identificarnos con él.

A las personas de verdad nos gusta ver otras personas de verdad con problemas que podemos comprender, problemas como los nuestros, los que padecemos los que vemos la tele.

Amarok dijo...

Es que reportajes como estos nos hacen sentir mal, y los espectadores no queremos sentirnos mal, queremos que nos mantengan entretenidos sin tener que pensar en lo que estamos observando.

pau dijo...

es mucho más sencillo no ver que pasa más allá de nuestras narices y seguir pensando que nuestros 'problemas' son lo más importante del mundo, sin pensar que hay gente que no tiene la suerte de sufrir sus 'problemas'

Elenía dijo...

Vuelvo a los blogs después de una semana de exámenes...

Nunca he visto GH (políticas televisivas de mi casa) y la verdad es que tampoco tengo interés. No son personas normales ni comparten problemas con el resto ¿acaso estamos encerrados en una casa con otras X personas que no conocemos de nada por dinero? Un poco de dignidad... por favor.

En cambio el reportaje de TVE puede acercarnos a otro mundo que no conocemos y por el que parece que no mostramos mucho interés. Después de todo ojos que no ven corazón que no siente y ¡a ser felices!