30 noviembre 2008

¡A MANIPULAAAR!

“¡A jugaaar!” fue el grito de guerra del veterano Joaquín Prat cuando presentaba “El precio justo” en los 90. Tal fue su éxito que el movimiento de brazo que lo acompañaba se considera aún hoy sinónimo de “¡A jugaaar!”, aunque cualquiera que lo viera juraría que significa “aterrizaje”. El caso es que, como los años no pasan en balde, aquí proponemos actualizar ese viejo grito por otro más actual y combativo: “¡A manipulaaar!”.

Llevo años observando que la probabilidad de que se produzca una apuesta por la programación infantil en televisión es directamente proporcional a lo cercano que está el mes de diciembre. En años anteriores, antes de diciembre se estrenaron programas infantiles (un ejemplo: “Los Lunnis”), se recuperó la franja infantil vespertina en la parrilla o se renovó la programación para adaptarla a los gustos de la grey infantil (no me miren así, a los rapaces siempre se los llamó “la grey infantil” y nunca pasó nada). Es después de diciembre cuando las cosas empeoran, como pasó la última vez que TVE recuperó la franja infantil vespertina: antes de diciembre reapareció y después de diciembre desapareció. ¿Por qué ocurre esto? ¿Tendrá algo que ver con interés de los anunciantes en tener controlados a los niños frente al televisor para poder dictarles su carta a los Reyes Magos?


Es casualidad, ya lo sé, pero Telecinco acaba de anunciar “una nueva vertebración de su programación infantil”. No declaran que quieren decir a los niños lo que tienen que pedir a los Reyes, claro, sino que abren “nuevas vías de comunicación publicitaria a sectores de la economía que dirigen sus productos hacia el target infantil y juvenil”. Qué sutiles. Aquí somos más bastos. Y ya que cada vez son más los que piensan que defender públicamente criterios propios frente a lo que dice la tele es una forma de manipulación, no nos queda otra: ¡A manipulaaar!