17 agosto 2011

VISITA POP

Lady Gaga visita España. Miles de personas la esperan. Viajan desde todos los rincones, soportan colas, aguantan penalidades para verla con sus propios ojos. Cuando una cámara de televisión los enfoca, se arremolinan alrededor; muestran camisetas, gorras, carteles que los identifican como seguidores incondicionales. En los informativos sale gente acampada para coger sitio: “Es que para mí Lady Gaga es superimportante, es lo más”.

Johnny Depp visita España. Miles de personas le esperan. Viajan desde todos los rincones, soportan colas, aguantan penalidades para verle con sus propios ojos. Cuando una cámara de televisión los enfoca, se arremolinan alrededor; muestran camisetas, gorras, carteles que los identifican como seguidores incondicionales. En los informativos sale gente acampada para coger sitio: “Es que para mí Johnny Depp es superimportante, es lo más”.

La Selección Española de Fútbol regresa a España. Miles de personas la esperan. Viajan desde todos los rincones, soportan colas, aguantan penalidades para verla con sus propios ojos. Cuando una cámara de televisión los enfoca, se arremolinan alrededor; muestran camisetas, gorras, carteles que los identifican como seguidores incondicionales. En los informativos sale gente acampada para coger sitio: “Es que para mí la Selección es superimportante, es lo más”.

Benedicto XVI visita España. Miles de personas le esperan. Viajan desde todos los rincones, soportan colas, aguantan penalidades para verle con sus propios ojos. Cuando una cámara de televisión los enfoca, se arremolinan alrededor; muestran camisetas, gorras, carteles que los identifican como seguidores incondicionales. En los informativos sale gente acampada para coger sitio: “Es que para mí Benedicto XVI es superimportante, es lo más”.

Estos días la visita del papa llena los informativos en la tele. Es normal, deben estar atentos para mostrar el ritual y los tópicos que siempre acompañan la llegada de un ídolo pop.