27 diciembre 2011

NI INOCENTE, INOCENTE; NI SORPRESA SORPRESA

Mañana es 28 de diciembre, día de los inocentes. Antena 3 anuncia que emitirá una nueva edición de la “Gala Inocente, Inocente”, ya saben, ese programa que pretende hacer bromas a famosos, sorprender a los espectadores y recaudar dinero para la Fundación Inocente, Inocente. Recaudar dinero es difícil, pillar desprevenidos a los famosos lo es más, pero sorprender a los espectadores… anda ya, a los espectadores ya no nos sorprende nada.


Los espectadores ya estamos de vuelta de todo y no arqueamos una ceja veamos lo que veamos. Ver la tele es lo que tiene. Si mañana va Hilario Pino y en medio de las “Noticias Cuatro” se quita ese tupé redivivo que luce desde hace unos días y rompe a reír desaforadamente, diremos sin aspavientos: “Eso ya me lo parecía a mí”, “Estaba claro que era una broma desde que empezó” y “Es que ni El Dioni se hubiera pasado tanto con el flequillo”.

Cada dos por tres asistimos a campañas promocionales de nuevos programas televisivos que van a hacer historia y días después desaparecen sin que nadie diga ni pío. Nos avisan de que el día de año nuevo TVE no va a retransmitir saltos de esquí, esos saltos de esquí de la dura mañana del uno de enero que son anteriores a la tradición del turrón, de las uvas, de los villancicos, anteriores al nacimiento de Cristo, al solsticio de invierno, a la gravitación universal… y seguimos haciendo zapping como si nada. En Telecinco graban un anuncio en el que los famosos de la cadena se ponen simpaticotes y dicen “Con la variedad y la libertad. Con las marcas” y ni ellos se ponen colorados ni nosotros reparamos en que deberían ponerse. A ver cómo se lo digo: es que leemos que Anne Germain, la médium timadora (perdón por la redundancia) de “Más allá de la vida” dice que en Navidad no suele echar de menos a su familia fallecida porque puede verla… ¡y hasta nos parece lógico!