15 enero 2013

CALLEJA ANTECESSOR


Me cago en las muelas de Jesús Calleja. Mal comienzo para un artículo, sobre todo si lo lee Juan Luis Arsuaga, codirector de las excavaciones en la Sierra de Atapuerca. Así que cuidemos más lo que decimos y seamos más precisos. Me cago en los incisivos, los caninos, los premolares y los molares de Jesús Calleja. Mejor.

Es que ya me está fastidiando el dichoso aventurero y montañero que protagoniza “Desafío extremo” los domingos por la noche en Cuatro. Y no digo dichoso porque me resulte molesto, lo digo porque se le ve lleno de dicha y feliz cuando visita lugares a los que el común de los espectadores no podemos acceder ni en sueños.

Hasta ahora se dedicaba a engolarse en lugares a los que nos daría vértigo ir, sitios demasiado peligrosos para una persona que se marea en autobús y parajes en los que hace un frío que pela. Es que daba pereza hasta verlo por la tele. Pero lleva unos días que me está poniendo los dientes tan largos como en aquel chiste de mamá, mamá, en clase me llaman dientones, no hagas caso, niño, y levanta la cabeza que rayas el suelo.

Hace dos semanas, Calleja fue a bucear y descubrió un barco romano intacto hundido en las Baleares. Qué envidia. Anteayer visitó Atapuerca con pase VIP que le permitió meter las narices en todos los yacimientos… ¡incluida la Sima de los Huesos! Decir envidia es decir poco. El hasta ahora viajero en el espacio se ha convertido en un viajero en el tiempo: deja de ser el Mallory de Cuatro para convertirse en su Indiana Jones particular que solo tiene que llegar y besar el santo. Y los arqueólogos y los paleontólogos encantados de poder divulgar su trabajo colaborando con Calleja. Qué suerte tiene el jodío.

Pues que sepa Arsuaga que aquí estoy para lo que quiera, que me pongo a su entera disposición, que ya me sé los nombres de la dentadura humana, que visitar Atapuerca y el Museo de la Evolución Humana como turista fue maravilloso pero lo que quiero es un pase VIP como el de Calleja, me cago en sus muelas.