18 enero 2013

SENSACIÓN TÉRMICA

El concepto de “sensación térmica” que utilizan los meteorólogos nos va a venir de perlas para echarnos unas risas sobre los resultados de las pruebas de inteligencia a las que se han sometido los colaboradores de “Sálvame”. La “sensación térmica” es la percepción subjetiva que tenemos de la temperatura a la que nos encontramos en un determinado momento, que puede no coincidir con el registro que marcan los termómetros. Podemos estar a cinco grados, pero si sopla un viento muy fuerte podemos sentir que estamos por debajo de cero grados. Podemos estar a treinta y cuatro grados, pero si el nivel de humedad es altísimo podemos sentir que estamos a más de cuarenta grados. Viento, presión, precipitaciones, humedad y otros factores meteorológicos pueden hacer que diverjan la temperatura real a la que se encuentra la atmósfera y la temperatura subjetiva que sentimos en nuestras carnes, que es la que verdaderamente nos importa.

Explicado esto, podemos tantear el nuevo concepto de “sensación intelectual”. La idea sería paralela: por un lado estaría nuestro “cociente intelectual” puro, y por otro lado estaría la “sensación intelectual” que damos. La sensación intelectual depende de muchos factores: el contexto en donde actuamos, las personas que nos rodean, factores biológicos pasajeros, etc. Los colaboradores de “Sálvame” han sido sometidos a un test de inteligencia aplicado por una psicóloga sin escrúpulos y han obtenido puntuaciones altas en su gran mayoría. ¿Y qué? Lo que verdaderamente nos importa no es su cociente intelectual, sino su “sensación intelectual”. Chelo García Cortés podrá rozar la superdotación, pero el viento gélido que atraviesa el plató de Telecinco hace que su sensación intelectual parezca tener un solo dígito. Karmele Marchante parece estar un poquito por debajo de la media en la prueba -¿es necesario aplicar un test de inteligencia a alguien que escribe “Karmele” con “k”?-, pero la humedad irrespirable de “Sálvame” la hace comportarse como si tuviera inteligencia por debajo de cero.