18 enero 2014

"EL TIEMPO" ENTRE COSTURAS


¿Quiere conocer el pronóstico del tiempo? Conéctese a Internet. ¿Quiere saber si el fin de semana podrá ir a esquiar, navegar, escalar, pasear o plantar guisantes en Panes? Nada de mirar el tiempo en la tele. El mejor pronóstico lo da La 1, pero es insoportable. Sobre todo por la noche. Groucho decía que la tele potencia la cultura porque cada vez que alguien la encendía, él se iba a leer un libro. No solo eso. Además, la información meteorológica de las noches de La 1 potencia el uso de la web: cada vez que, en el “Telediario”, Ana Blanco da paso a Mónica López para que dé el tiempo, aumenta el número de españoles que nos ‘enjutomojamutamos’ y nos vamos a ‘Internééééé’.

Anteayer, jueves, por ejemplo. Blanco cede la palabra a López a las diez de la noche. Media hora después, ¡media hora!, nos dice si va a llover el fin de semana. Primero, dentro aún del “Telediario”, López se recrea explicando el tiempo que hizo ese día, con fotos enviadas por los espectadores, imágenes grabadas en diferentes lugares, mapas repletos de datos. Después, da el pronóstico para el día siguiente, con su despiece por zonas geográficas: máximas, mínimas, isobaras, cotas, avisos, vientos, olas, nubes, sol, lluvia, nieve, rayos y centellas. Y el tiempo en Europa. ¿Pasa después al fin de semana? No. Se marcha. El “Telediario” nos atiza otro repaso a las noticias del día y se despide. “Sorteos de la ONCE”. Promos con sus patrocinadores: “Cuéntame”, “Se hace saber”, “Fabricando. Made in spain”, “Liga de baloncesto”, “Gala de los Goya”, “Ochéntame otra vez”, “Los misterios de Laura”, “¡Mira quién baila!”. DVD de “Vicente Ferrer” a la venta. Elecciones al Parlamento Europeo a la vista. “Lotería”: resultados de la nacional, la primitiva y avisos de los siguientes sorteos. Vuelve, al fin, López. Empieza “El tiempo”. Otra vez mapas ya vistos y fotos, ahora en concurso. ¡Repite el tiempo del día! ¡Repite el tiempo del día siguiente! Al fin habla del fin de semana. Encima, va a llover. Enjuto Mojamuto lo sabe en dos segundos y se libra de esta media hora de pronóstico hecha con retales mal cosidos, de esta almazuela televisiva, de “El tiempo” entre costuras.