30 enero 2014

EXISTEN DOS TIPOS DE PERSONAS

Existen dos tipos de personas en este mundo: las que no son Terelu Campos y Terelu Campos. Terelu Campos acaba de anunciar su retirada temporal de “Sálvame”, y ha declarado: “Es que ‘Sálvame’ no me da felicidad”. Ahí está la clave. No es un matiz circunstancial o secundario. Cuando una persona de la primera categoría -de las que no son Terelu Campos- se encuentra en la oficina del INEM y le ofrecen un trabajo que se ajusta a su perfil profesional no queda unos segundos en silencio y contesta: “es que ese trabajo no me va a dar felicidad”. Y si ya tiene empleo no se presenta en el despacho del jefe y le dice: “lamento comunicarle que no voy a volver más a esta oficina; es que no me da felicidad”. Pero las personas de la segunda categoría -Terelu Campos- sí lo hacen. Podremos encontrar acuerdos entre seguidores de “El intermedio” y del “El hormiguero”, entre partidarios de que la infanta haga el paseíllo o no. Entre la gente que deja su trabajo porque no le da felicidad y los que no lo hacen jamás habrá posibilidad de conexión.

Existen dos tipos de personas en este mundo: las que no son Rafa Mora y Rafa Mora. Rafa Mora  acaba de anunciar su paso al mundo de la literatura, y ha declarado: “Mi libro cambiará la vida del que lo lea”. Ahí está la diferencia. Ahí está la grieta entre él y el resto de la humanidad. No en escribir libros que cambian la vida de los que lo leen, sino en proclamarlo en bañador. Algunas personas de la primera categoría -de las que no son Rafa Mora- han escrito libros de este tipo. “El libro del desasosiego” cambió la vida de mucha gente, pero Fernando Pessoa no lo declaró con su torso musculado desnudo. Muchas personas no volvieron a ser los mismos tras leer “El rayo que no cesa”, pero Miguel Hernández no lo aseguró fotografiándose al salir de una piscina con el pelo rapado. Las personas de la segunda categoría -Rafa Mora- sí lo hacen. Puedo permitir que me cambie la vida un defensor de la pintura prerrafaelita o del rap, pero me da un poquito de miedo que me la cambie Rafa Mora.