13 julio 2014

TODO POR LA AUDIENCIA


Molaría un programa en el que viejas glorias televisivas, apartadas y resentidas, se despacharan a gusto con sus antiguos jefes y compañeros. Hasta ahora, la tele las utilizan para participar en realities de supervivencia y humillación pública, o para hacerles alguna entrevista en la que les toca hacer el papel de juguetes rotos o de pecadores arrepentidos, según. Esto sería diferente. Aquí las viejas glorias serían quienes tuvieran la sartén por el mango y nos contarían todo lo que no pudieron decir cuando trabajaban y un contrato las mantenía calladitas y sumisas. Ahora podrían hablar sin problema porque su carrera ya se fue al garete y esta sería su oportunidad de largarlo todo sin contemplaciones.

Podíamos empezar por María Abradelo que acaba de dar una entrevista en la que parece a punto de caramelo. Aunque trabajó sobre todo en la desaparecida Canal Nou, conoce todas las cadenas. ¿Lo mejor? “Mi etapa en Telecinco fue terrible, pero también cuando fui azafata del "Un, dos, tres". Aquello no se lo deseo a nadie, ni siquiera a mi peor enemigo. Las zancadillas han sido habituales”. De los colegas guarda un gran recuerdo: “Muchísima gente me ha defraudado. Sobre todo compañeros que crees que son tus amigos y, de repente, intentan quitarte el trabajo”.  De los jefes también: “He pasado por todas las cadenas nacionales, pero quizás esos directivos de los grandes grupos televisivos no saben que estoy aquí. El "dedazo" hoy en día es vital y yo no tengo padrino”. Y de la forma en que se puede labrar una carrera en la tele: “Lo que tengo claro es que nunca he sido una golfa y no voy a serlo ahora para volver a tener un puesto a nivel nacional. Hay muchas presentadoras que tienen presencia mediática porque han estado con unos y con otros, o porque tienen tentáculos en todos los sitios. Yo sé quién soy y, desde luego, hay ciertos caminos que no estoy dispuesta a atravesar para volver a hacer pantalla”.

Ánimo, Telecinco, que un programa así, pero dando nombres, lo iba a petar.