15 agosto 2014

JOHN CLEESE BOSTEZA

Lo que le da sueño a John Cleese me lo quita a mí. John Cleese charla acerca de las trayectorias que siguieron él y los demás miembros de Monty Python durante las últimas décadas. Elogia las películas de Terry Gilliam y los libros que escribió Terry Jones. Cuando llega a Michael Palin alaba sus documentales televisivos sobre viajes, pero lo hace bostezando aparatosamente. Eric Idle hace lo mismo cuando se refiere a las series que Palin hizo siguiendo a Hemingway, o visitando el Himalaya o recorriendo Brasil: dice que son muy interesantes, pero al decirlo intenta reprimir un bostezo que finalmente le vence. Es una broma interna de los Monty Python; todos hablan bien de lo que hacen los demás, pero cuando nombran las series de Michael Palin fingen no poder evitar bostezar. A su lado Palin -“desde la aparición de Sarah Palin, Michael ya no es el único Palin que nos hace reír”, también John Cleese dixit- no deja de reír divertido.

Y a mí me pasa exactamente lo contrario. La 2 nos está ofreciendo estos días “Sahara”, una serie documental del python que aseguraba que el loro que le había vendido a John no estaba muerto sino que añoraba sus fiordos natales. La emite en la sobremesa veraniega, una hora y una estación muy proclive a los bostezos de Cleese e Idle. Y a mí, sin embargo, me basta con ver aparecer el logotipo de la BBC y las primeras imágenes de Michael Palin en un haman de Marruecos o hablando con el imán de la mezquita construida con barro en Tombuctú para que cualquier efecto somnífero del vino o de la paella desaparezcan. No puedo estar más despierto. No puedo estar más alerta. No puedo contagiarme más del brutal sentido que tiene el recorrido que Palin realizó durante noventa y nueve exactos días.

Así que mientras Cleese se adormila yo me espabilo. No importa. Estamos de acuerdo en cosas más importantes que el interés de los viajes del queridísimo Michael -y aunque no fuera así, no voy a pagar las libras que cuesta mantener una discusión de cinco minutos con John Cleese-.