30 agosto 2014

"ZOOM TENDENCIOSO"


El elitismo molesta. Como planteamiento, como pose o como actitud, da igual, el elitismo siempre es incómodo. Es un pecado que a veces hay que soportar en las cadenas privadas (más en las de pago, claro), pero que no se puede perdonar en la televisión pública, que por definición tiene que aspirar a trabajar para toda la población. Pedro Erquicia nos regaló hasta su jubilación una magnífica selección de reportajes en el “Documentos TV” de La 2, pero a cambio teníamos que aguantarle diciendo cada semana una tontería elitista que se ve que le había hecho gracia y no había manera de quitársela de encima. “Un programa para espectadores como usted”, nos disparaba el tío a bocajarro pensando que eso nos hacía sentirnos “especiales” y en definitiva, mejores. Y se quedaba tan contento porque creía entonces que de esa manera justificaba unos bajos niveles de audiencia en La 2 que hoy firmaría con gusto La 1.

“Zoom tendencias” no dice esas cosas, pero es peor: las hace. Cuando se tropieza este magacín en La 2 o en Canal 24H. se queda mirando con gusto. Muestra lugares interesantes –la mayoría nacionales, y por tanto, más asequibles–, y nos acerca sus paisajes, sus costumbres o rincones por los que uno daría gustoso un paseo con los ojos bien abiertos. Pero cuando la mirada ha mordido el anzuelo, el programa se pone elitista y nos lleva a algún restaurante de postín, a algún hotelito superexclusivo o nos propone cualquier otra actividad megafashion al alcance de muy pocos bolsillos. Vinos que son “caldos”, platos que al parecer resultan “divertidos” y masajes pringosos que siempre se presentan con la coartada subeprecios de ser una nueva forma de “loqueseaterapia” (todo vale: chocolaterapia, uvaterapia, cerezaterapia…)  ocupan el pódium de elitismo pijotero que obligan a uno a cambiar de canal.

“Zoom tendencias” destila una vocación minoritaria en el peor sentido de la expresión. Si se llamara “Zoom tendencioso” resultaría igual de molesto, pero al menos el nombre sería más acertado.