18 agosto 2014

LA PIZZA ME GUSTA SIN PIÑA

Apoyo a AXN en su política de saturación masiva de series. A cascoporro. Eso de que una cadena televisiva de series de acción cuente con doce o quince series en su fondo de armario para ir combinándolas y creando una programación variada es cosa del pasado arcaico. A saco. Atiendan a estos datos (rigurosamente ciertos, lo juro): el lunes de la semana pasada AXN emitió trece capítulos de “CSI: Nueva York”. Trece. Más de media temporada anual en un día. El martes emitió otros trece, esta vez de la serie “Mentes criminales”. Toma. ¿Hay alguien a los que les gustan los casos de “Castle”? ¿Parecen un exceso los tres o cuatro episodios que ofrece Cuatro en la media tarde? Pues AXN programó ¡catorce! capítulos de “Castle” el miércoles de la semana pasada. El jueves es el día de “Navy”: ¡diecisiete episodios! (recuérdese que no son sitcoms de veintidós minutos de duración, sino procedimentales de acción de cuarenta y cuatro). “Perception” se pudo ver otras trece veces el viernes. Capítulos diferentes, quiero entender.

Pues me parece bien. No bromeo. ¿Alguien ha visto alguna vez a un apasionado de las series de televisión llegar pálido y ojeroso a un bar y comentar a su grupo de amigos frikis “jo, tíos, llevo catorce horas viendo episodios variados de ‘El mentalista’, ‘Bones’, ‘Elementary’ y ‘The good wife’”? Jamás. Los verdaderos connaisseurs de las series contestan al teléfono tras veinte o veinticinco tonos y, con una voz de ultratumba, mascullan: “¿Quién eres? Llevo dieciocho capítulos seguidos de ‘The killing’ y me siento un poco aturdido. Traedme pizza”. Exposición masiva. Atracones. Sobredosis. No pierdo el culo por “CSI: Nueva York”, ni por “Mentes criminales”, ni por “Castle”, ni por “Navy, investigación criminal”. Nunca en mi vida he visto “Perception”. Pero el día que AXN haga un hueco en su programación para una emisión masiva de “Homeland”, “True detective” o “The walking dead” habrá ganado un nuevo espectador fiel y harán falta veinte o veinticinco tonos para que conteste el teléfono. La pizza me gusta sin piña. Ni peperoni. O como se escriba.