10 agosto 2014

VERANO AZUL ZOMBI (a.k.a. THE WALKING CHANQUETE)


Pancho atraviesa la playa corriendo. “¡Chanquete ha muerto! ¡Chanquete ha muerto!”. En los últimos años ha recorrido tantas veces la playa dando la misma noticia que la pandilla no se apena tanto como en las primeras emisiones. Tal vez por eso todos bajan la guardia y no prestan la debida atención a Tito cuando, como siempre, dice a Julia: “¿Pero ha muerto del todo?”. Imperceptiblemente, Chanquete comienza a moverse.

“Verano azul” es una serie antigua, de cuando no había más televisión que TVE. No está preparada para enfrentarse a la potente tecnología de la TDT. “The Walking dead” contamina Nerja. Comienza la caza. El primero en caer es Quique. Se enfada porque, para una puñetera vez que es el protagonista de algo, tiene que ser porque le muerda un muerto de mierda y lo transforme en zombi. Hala, otro capítulo sin un diálogo que llevarse a la boca. Así no va a ligar en la puta vida.

Uno a uno, los integrantes de la pandilla van cayendo. Pasa como siempre pasan estas cosas. Todos se reúnen en La Dorada a recordar al viejo pescador. Desi sale un momento a no sé qué y no vuelve. Julia extraña su falta. Sale a buscarla y tampoco vuelve. Se oyen ruidos raros provenientes del exterior. Algo ocurre. Una vez más, Javi y Pancho compiten por Bea. Deciden ir juntos a rescatarla. A Desi que le den. Se oyen carreras, golpes, gritos. Y el silencio. No se ve nada porque el presupuesto de “Verano azul” no es el de “The walking dead” ni va para allá. Los supervivientes aguantan encerrados dos días en el viejo barco varado hasta que Piraña sale a buscar comida. Vuelve convertido en zombi con unas ganas terribles de morder. Para eso no hace falta tanto presupuesto. No hay escapatoria. Atrapados, Julia y Tito deciden enfrentarse al peligro como sólo ellos saben. Cogen la guitarra y salen cantando: “¡Del barco de Chanquete…! ¡No nos moverán!”. Antes de llegar al estribillo son despedazados.