26 junio 2016

JORNADA DE REFRACCIÓN

La dualidad televisión política hace imposible separar la una de la otra. Cuando la observación de la realidad se produce durante las elecciones se nos presenta como política, pero el resto del tiempo parece solo televisión y así es considerada por cualquier observador no iniciado. La ciencia actual ha demostrado que estos dos estados no se excluyen, sino que son complementarios, lo que se manifiesta especialmente en período electoral.

Hay consenso científico en que la jornada de ayer fue una jornada de reflexión, pero hay una gran expectación respecto a si la de hoy será una jornada de difracción o de refracción. Durante quince días, los partidos políticos introdujeron a sus candidatos en los aceleradores de votos de los diferentes programas televisivos para lanzarlos contra la urna electoral a velocidades próximas a la de la luz en el vacío. Ayer ya no. Ayer fue jornada de reflexión y los programas tenían que comportarse como espejos, como superficies políticamente lisas en las que la mayor parte de las opiniones se pierden, excepto aquellas que se limita a propagar con el mismo ángulo que incidió sobre la pantalla. ¿Y hoy?

En campaña asistimos a diferentes propuestas políticas respecto a qué televisión queremos, lo que, por la dualidad televisión política, es equivalente a decir que asistimos a diferentes propuestas televisivas respecto a qué políticas queremos. Incluso conocimos la curiosa paradoja de las grabaciones de Schrödinger al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz: en una desconcertante superposición cuántica, TVE simultáneamente las emitió (en la noticias de La 2) y no las emitió (en los telediarios de La 1). En los programas especiales de la noche de hoy veremos si estamos ante un caso de difracción en el que la política deja de viajar en línea recta pero apenas se curva ligeramente, o ante un caso de refracción en el que la televisión cambia de dirección y se produce una separación en sus diferentes componentes que, en un fenómeno de dispersión refractiva, hace surgir el arco iris.