03 junio 2016

POR UN JOAQUÍN REYES MÁS DESENVUELTO


No es el imitador ni el imitado. Es el envoltorio. En “Feis tu feis” (noche de los viernes en Cuatro), la ‘feis’ de Joaquín Reyes es garantía de diversión asegurada, de imitaciones gamberras pero amables, de guiones surrealistas pero accesibles, de humor manchego pero internacional, rural pero urbano, local pero universal. En “La hora chanante” era chanante, en “Muchachada nui” alegraba a la muchachada, en “Museo Coconut” confirmó que merece un hueco en un futuro Museo de la Televisión Española, en “Torres y Reyes” dejó el listón donde luego no llegaron “Alaska y Segura”, y en “El intermedio” suponía un intermedio de imitaciones inolvidables a la hora de la merienda cena, más cena que merienda. La otra ‘feis’, la del invitado/imitado ya tiene menos importancia porque vimos a Reyes transmutarse en personajes muy diferentes y siempre sin desperdicio, así que no hay que hacerle ascos a ninguno.

¿Por qué, entonces, da pereza ponerse a ver esta noche “Feis tu feis”? No se debe a que su primer invitado fuera Pablo Iglesias y esta semana lo tuviéramos en la tele más horas que a Jorge Javier Vázquez El Inevitable. Hoy el invitado es Paco León, que no se le parece en nada, así que no es eso. Ver a León, que saltó a la fama precisamente por sus imitaciones en “Homo zapping”, tiene su interés. ¿Entonces? La causa, como el nombre del hijo en la adivinanza de “Este banco está ocupado”, ya te la he dicho. Es por el envoltorio.

Las imitaciones de Reyes siempre fueron de llegar y besar (o golpear, si lo prefieren) el santo. Aparecía el tío, decía “Hola soy Bono, el de ‘U2’. Estrella del rock, comprometido; estrella del rock, comprometido” y  te partías el ojete. Pero ahora parece una de aquellas pruebas que hacían hace años en “¿Qué apostamos?”. Una pesadez. Unos preparativos prescindibles y larguísimos hacen peligrosamente tentador irse a la cama. Antes no se podía ver la prueba de “¿Qué apostamos?” al día siguiente en la web, pero ahora sí que podemos ver cómo Reyes encaja otra ‘feis’ en su ‘feis’ en “Feis tu feis”. Que lo tengan en cuenta.