17 marzo 2009

A BERTO HASTA EL AMANECER

Puede que alguno sintiera más frío que calor al terminar de ver el estreno del programa de Berto “El programa de Berto”. Da igual, como el Cid después de muerto, el programa de Berto “El programa de Berto” aún guardaba un último cartucho capaz de dar en la diana de todos los que esperábamos con ilusión el estreno gracias a esa castiza campaña promocional que parecía la versión musical y laica de la novena de la Virgen de nuestro pueblo. El último cartucho nos dio en el corazón cuando pensábamos que ya se habían acabado los disparos: “Que ya ha pasado el gran día, tantos nervios para na’; pues qué quieres que te diga, ay naricilla, esperaba más”. Genial.

Los promos están para anunciar programas y generar expectación. Y ahí termina su función. Que el programa de Berto “El programa de Berto” cerrara con un “postpromo” (¿cómo demonios se debe llamar esto?) en el que reaparece la niña del promo diciendo ahora que tal vez no valió la pena la expectación generada es la prueba definitiva de que sí valió la pena.

Es cierto que si nos ponemos exigentes podemos encontrar altibajos, gags un poco flojos como el de los niños de Dickens o el calzoncillo hecho con papel de un periódico gratuito. Pero lo importante es que vimos un buen programa con ideas brillantes desde el saludo al público extraterrestre del principio hasta la despedida del público que estaba repetido para ahorrar gastos (el público, no el saludo). ¿Que Berto es más divertido con Buenafuente? Hombre, claro: que dos genios juntos son mejores que un genio solo es una obviedad matemática. Aun así, vimos un programa en directo con un nuevo formato que nos dejó la grata sensación de habérsenos hecho muy corto. Si el programa de Berto “El programa de Berto” hubiera durado toda la noche, habríamos seguido sentados en el sofá tan ricamente viendo a Berto hasta el amanecer.

5 comentarios:

diógenes dijo...

Lo mejor fue el principio, con el gag de los directivos de las cadenas. Hacía tiempo que no me reía tanto.

Theo dijo...

De momento, ha conseguido darle una personalidad completamente diferente al de Buenafuente, y con bastante gracia... no será una de esas secuelas fallidas de Crónicas Marcianas, donde sus monstruos (Apeles, Boris, Latre...) se ahogaron. Me ha parecido divertido e inteligente. Y, con el precedente de El Follonero, que Buenafuente sí crea escuela, pero no imitadores.

Saludos!

Be_real! dijo...

Estoy con diógenes ese gag de los directivos me gustó mucho. Por lo demás la obviedad matemática cobra vida. Pero como bien se dice dos genios son mejor que uno. Buenafuente es mucho! Esperemos que Berto siga a la altura de la expectación que desató su promo.

Rkan dijo...

Hmm, Necesito una "Tele" ... aunque seguro "El Programa de Berto" esta en Youtube.. vamos a ver.

No dijo...

¿Qué pinchas en el "Gente con Pasta"? Joder Antonio, eres mi ídolo.