27 marzo 2009

MÁS QUE SU MUERTE

Quiero más. Se puede saber casi todo de Jade Goody, pero quiero más. Quiero conocer hasta el último detalle sobre la mujer que comenzó en el “Gran hermano” británico, rompió fronteras, trascendió la Commonwealth y acabó de reina madre del cotilleo universal. Quiero saberlo todo de la gran hermana que demostró que nuestros grandes hermanos patrios (¡incluso un profesional como Kiko Eldegranhermano!) a su lado no son más que aficionados alimentando la mayor y más perfecta maquinaria mediática construida jamás, mayor y mejor incluso que la que perfeccionan y nos regalan los grandes imperios cada vez que hacen una guerra desde los tiempos en que Ramsés II vendió como gran victoria personal lo que apenas fueron tablas con el imperio Hitita en Kadesh.

Comenzó en 2002 vendiendo unos cuantos días de su vida en directo a la telerrealidad. Le fue bien y a quien se la compró también, así que la relación prosperó y luego le compraron muchos más días, sus relaciones personales, sus insultos racistas, sus dimes y diretes, su terrible enfermedad, su dura convalecencia, su traumático tratamiento médico, su boda desesperada, el bautizo de sus hijos, su lenta agonía y su muerte anunciada. Y ahora que la maternidad la ha redimido podremos ver su funeral con más detalle y con panegíricos más floridos que los que tuvo Juan Pablo I, que ya es decir. Pero eso es poco y yo quiero más.

Quiero ver lo que falta. Quiero que la tele que nos ha enseñado que no hay límites nos lo muestre todo sin límites: la letra pequeña de los contratos que firmaba, el porcentaje de ganancias en el reparto de beneficios, la negociación de los detalles más escabrosos, los pactos cómplices, los acuerdos secretos, los apaños y chanchullos. Todo. Eso sí que me pone. Más que su enfermedad y su convalecencia. Más que su vida. Más que su muerte.

2 comentarios:

Elenía dijo...

Oh... ese es y será uno de los grandes misterios de la humanidad porque a nadie le gusta decir por cuánto se vendió, ni por cuánto compró.

Theo dijo...

Lo que propones sería lo único realmente interesante de todo este asunto, pero lo único que no conoceremos. Y con la tendencia a copiar lo peor de cada sitio que tenemos por aquí, no quiero ni imaginarme qué mostruo será le próximo icono patrio.

Saludos!