11 marzo 2009

CÓMO CONOCÍ EL CHOCOLATE

Como explica James Bond en “Casino Royale”, hacen falta dos asesinatos para que un agente secreto obtenga el estatus de doble cero, es decir, licencia para matar. Y para ser canonizado se necesitan no dos asesinatos, sino dos milagros por intercesión. En televisión, hay programas doble cero, con licencia para matar, y programas canonizados después de dos milagros reconocidos como tales por la audiencia. “Aída” es un programa doble cero. “Los hombres de Paco” es un programa canonizado.

La serie “00 Aída” tiene licencia para matar (o lo que sea) a Aída y para inventarse lo que le dé la gana. En “00 Aída” ya no sale Aída y, sin embargo, sigue siendo uno de los programas favoritos de los espectadores. Y es que cuando uno consigue el estatus de doble cero, puede cambiar a Sean Connery por Daniel Craig sin que las salas de cine se vacíen, o puede hincharse a reponer capítulos sin que la audiencia televisiva huya hacia otras cadenas. El caso de “San hombres de Paco” es diferente, porque esta serie ha sobrevivido milagrosamente a unos comienzos decepcionantes y a un formato arriesgado. Los santos de Paco no tienen nada que ver con “El comisario” ni, muchísimo menos, con “CSI” o “Fringe”. Pero ahí están, viendo pasar el tiempo y convertidos, como buenos santos, en una serie de culto.

Una serie doble cero puede matar la idea original (como ocurrió con “Siete vidas”) sin que la audiencia se enfade. Y una serie canonizada podría competir con un partido de la Liga de Campeones metiendo el miedo en el cuerpo al mismísimo San Balón, otro de los santos televisivos a los que se le reconoce el culto universal y es modelo para todos los espectáculos. Aunque el estatus de doble cero y la capacidad de hacer milagros son dos excelentes formas de no morir abrasados en la parrilla televisiva, yo me quedo con los programas-chocolate, aquellos que nutren pero no son un alimento. El papa Pío V estableció en 1569 que los líquidos no rompían el ayuno. Así pues, el vino, una taza de chocolate o un capítulo de “Cómo conocí a vuestra madre” (La Sexta) son muy nutritivos pero no alimentan, se beben y no rompen el ayuno en esas madrugadas televisivas infestadas de espantosos concursos.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¿A qué hora emiten "Cómo conocí a vuestra madre"? Ahora me apetece comer chocolate...

Theo dijo...

No había oído nunca hablar de esa serie... habrá que verla, pues!

Saludos!

Edmond dijo...

"Como conocí a vuestra madre" es una gran serie, pero en Fox ya no sé cuando la emiten y en la Sexta la ponen en la madrugada, escondida allí por alguna extraña razón. En prime time, sin embargo, pelis de Chuck Norris.

Amarok dijo...

Ayer en televisión se vio quién es el auténtico santo y merece ya la canonización: alrededor de las 9 de la noche, en Antena 3 se retransmitió una cadena de milagros realizada por San Iker Casillas, que salvó al Real Madrid de un ridículo aún mayor que el sufrido. ¡Balón de Oro ya para él!

"Como conocí a vuestra madre" me parece una serie muy entretenida, aunque últimamente no la sigo demasiado. Neil Patrick Harris tiene un papel espectacular, aunque está mejor en "Dr. Horrible", xD.

Alex dijo...

No me jodas que "como conocí a vuestra madre" está en parrilla! Joer... porque hacen la cagada de tenerla escondida? Con lo bien que se lo montaron para enganchar a la gente a "The Unit" y "Navy", menuda chapuza meterla a competir con las pelis porno. Que la cambien por JAG, que ya tiene solera y está un poco desfasada. Mientras no la cambien, habrá que verla en el ordenador cuando se saque algún ratillo, para matar el tiempo.

Con respecto a "Aida" y "los hombres de paco"... No me parece que ninguna de las dos merezca la pena como para tenerla ni en un disco duro portatil para verla. Licencia para matar... a mi me mata de aburrimiento y se supone que es cómica. Santos... No gracias, soy ateo.