23 julio 2010

EL SUCEDÁNEO DEL SIMULACRO

Ah, el cielo azul, el sol llenándolo todo, los largos días de verano. La tele se adelanta a nuestros deseos y cuando están colmados inventa otros. Dicen que los viajes se disfrutan tres veces: al prepararlos, al hacerlos y al recordarlos. La tele los prepara por nosotros, la tele los hace y la tele nos los cuenta y recuerda las veces que haga falta. Viajes reunidos Geyper. Viajamos de forma vicaria alrededor del mundo sin despegarnos del sofá. Ver la tele puede ser un sucedáneo de viaje, pero también es en sí mismo un viaje por lugares peligrosos, programas devoradores de hombres y parrillas movedizas.

Así que deberíamos saber disfrutar de la tele como de un viaje: al prepararlo, al hacerlo y al recordarlo. Nada de ver en la tele aquello de lo que todo el mundo habla sin haber echado un vistazo antes al mapa y buceado en los rincones más olvidados. Nada de encender la tele al tuntún y dejarse llevar por la marea a los programas más concurridos y masificados. Nada de recordar haber visto un montón de tonterías que luego uno intenta justificar diciendo que las vio por casualidad haciendo zapping. Hacer zapping también es ver la tele, es viajar sin rumbo exponiéndose a mil peligros por no haber consultado antes ese mapa que no puede faltar en la mochila de un viajero.

En los tiempos en que más programas de cocina se emiten y menos se cocina en casa, los programas de viajes nos amarran al sofá. En un rincón de esa página del periódico donde miramos la programación del día, podemos anotar “Canal calle” con el mismo bolígrafo que hacemos el sudoku. Y a esa hora tonta que encendemos la tele porque sí, porque es nuestro simulacro diario de viaje, podemos sintonizar “Canal calle” con la programación que nos hayamos hecho. Sucedáneo del simulacro, veamos qué emite pisando la calle. Detrás de la puerta hay los mismos puntos cardinales que en cualquier lugar del mundo. Preparar, hacer, recordar. Ah, el cielo azul, el sol llenándolo todo, los largos días de verano.

1 comentario:

Lilith dijo...

¿Uno no viaja porque no tiene a dónde ir, o no tiene a dónde ir porque no viaja?