21 marzo 2012

TODOS SOMOS DE BALTIMORE

Tras el encuentro de Colón y compañía con el Nuevo Mundo, la Corona de Castilla envió comisiones formadas por religiosos para decidir si los indígenas de la otra orilla del Atlántico eran seres humanos con un alma inmortal o animales al margen de la especie humana. Las cosas han cambiado mucho desde entonces, y ya no es necesario que la ONU envíe comisiones formadas por antropólogos para decidir si indígenas de este lado del Atlántico como Sarkozy (un presidente dispuesto a decir cualquier cosa con tal de no abandonar su sillón) o Bachar el-Asad (un presidente dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de no abandonar su posición) son seres humanos. Lo son, aunque propongan sucias demagogias como que Francia abandone el tratado de Schengen o utilicen la fuerza bruta para someter a su propio pueblo. Del mismo modo, no es necesario enviar ninguna comisión a la sede de Intereconomía, al cuartel general de Mercedes Milá o a las profundidades de la programación televisiva donde viven adivinos patéticos, vendedores de idioteces y concursos infames. Todo es muy humano.

En el primer capítulo de la cuarta temporada de “Fringe” (Canal+), Walter hace volar pájaros muertos y un tipo va a una tienda de electrónica a comprar todo lo necesario para borrar a alguien del tiempo. ¿”Fringe” es una serie al margen de la especie humana? Por supuesto que no, sólo es humana ciencia-ficción. El Festival de Eurovisión, que se resiste a morir como un pelo agarrado a la bañera se resiste a irse por el desagüe, pronto sacudirá nuestras vidas con sus colores chillones y sus canciones imposibles. ¿El Festival de Eurovisión es un concurso al margen de la especie humana? Por supuesto que no, sólo es un programa que debería emitirse en horario infantil para que los niños aprendan un poco de geografía del este de Europa. El canal TCM Autor repone la serie “The Wire”, una prodigiosa demostración de cómo la televisión puede diseccionar la realidad con la misma sabiduría con la que la doctora Temperance Brennan analiza un cadáver en “Bones”. ¿Es “The Wire” una serie que se desarrolla en Baltimore y que, por tanto, está al margen de la especie humana? Por supuesto que no, porque las comisiones enviadas por la Corona de Castilla ya dejaron claro que todos somos de Baltimore. Todos somos humanos. Pero Sarkozy no lo sabe.

1 comentario:

Francesc Bon dijo...

Hay que reponer The Wire tantas veces como haga falta para asegurarse de que todo el mundo la ve.